Sexo, educación y religión/Santiago y el Rufo

14:18:34 21-07-2010

Santiago Heyser Beltrán / Quadratín

SECCIÓN: Analistas



R- Auuu. Mal informar o desinformar sobre sexualidad genera problemas de salud, como la proliferación de enfermedades de transmisión sexual y genera problemas sociales, como embarazos no deseados y niños abandonados. Es por lo tanto obligación del Estado, educar sobre el tema. S- ¿Y ahora que te traes, mi Rufo?, ¿te vas a convertir en perrosexólogo? R- Guau, no estaría mal, mi Santias. Uds. los humanos tienden a pervertir todo, cuando la cosa es sencilla si nos acogemos a la Ley Natural, como lo explicaba muy bien Sto. Tomás de Aquino y como lo asume la Iglesia Católica, cito: “La ley natural es un pilar básico de la moral, también de la moral cristiana. El Magisterio eclesiástico, ha insistido repetidamente en su enseñanza, «pues es cosa averiguada que la fuente primaria y más profunda de los males que hoy afligen a la sociedad moderna brota de la negación, del rechazo de una norma universal de rectitud moral, tanto en la vida privada de los individuos, como en la vida política y en las mutuas relaciones internacionales; la misma ley natural queda sepultada bajo la detracción y el olvido» (Pío XII, Enc. Summi pontificatus, 20 oct. 1939: Denz.Sch. 3780).” S- Chinche Rufo, desconocía tus dotes de erudito, cada día me sorprendes más. R- Grrr, nada de erudito, mi Santias, solo leido y escrebeido. Hoy nuestra sociedad tiene regresiones intelectuales, culturales y sociales,… en parte porque hemos dejado el hábito de la lectura y nos enfrascamos en el Internet y la televisión, ambos recursos de mucha ayuda, bien usados, pero ambos nos vuelven estúpidos cuando abusamos de ellos. Y es precisamente leyendo en Internet, como me enteré de lo escrito por Francisco Grass, en http://www.yoinfluyo.com/, cito: “…Ni el Estado, ni nadie puede obligar a los padres a que sus hijos reciban en las escuelas enseñanzas que vayan en contra de sus convicciones morales y religiosas, pues la educación sexual de los hijos, es un derecho básico, innegociable, irrenunciable e intransferible de los papás y debe ser impartida bajo su guía o por quien ellos, con plena libertad y conocimiento, elijan para ejercer esa obligación.” S- Pues a mí me parece muy bien la posición del Sr. Grass, mi Rufo. R- Grrr, dejaras de ser humano, mi Santias. Pues a mí no me parece bien, ya que parte de una serie de premisas equivocadas, las explico: 1.- Parte de la premisa de que todos los padres tienen la capacidad para educar, lo que no es cierto. Tristemente el Creador no condicionó la capacidad de engendrar con la de educar, por lo que tenemos muchos padres de familia que no tienen la capacidad ni la vocación para educar. 2.- En una perversión histórica, la sexualidad se asocia a la inmoralidad, lo que es estúpido, ya que el Creador nos hizo seres sexuales, es decir, la sexualidad es parte de nuestra naturaleza y en consecuencia parte del plan divino. La sexualidad no es moral ni inmoral, la sexualidad simplemente es parte de nuestra naturaleza humana. Con esta distorsión, Don Francisco pretende excluir al Estado de un derecho y obligación, el de educar e informar sobre asuntos de salud y de interés público; lo que es, por decir lo menos, tontito (curiosamente el si se abroga el derecho de opinar e influir sobre el tema). Aclaro, no estoy peleado con las normas éticas y morales que los padres deberíamos comunicar a nuestros hijos respecto al uso de su sexualidad, pero estas no excluyen la obligación del estado de educar e informar sobre el tema, más bien la complementan. 3.- El Sr. Grass olvida que “las convicciones morales y religiosas” no nos son naturales, nos son inducidas, prueba de ello es que quien nace católico tiene convicciones católicas, pero quién nace judío las tiene judías. Es decir, nuestras convicciones religiosas y morales nos son inducidas. Si partimos del respeto pleno al ser humano y a su libertad de escoger y decidir, se debería prohibir, siguiendo el argumento de Sr. Grass, toda educación religiosa, en tanto no se es adulto para escoger libremente. Dicho en otras palabras, el Sr. Grass ataca la libertad y obligación del Estado de educar, y defiende implícitamente la de las iglesias ¡Esto es contradictorio! 4.- Los hijos, como ciudadanos, tienen derechos y obligaciones, proporcionar educación es una obligación del Estado y en consecuencia un derecho de los hijos; los padres no tienen el derecho de quitarles ese derecho ciudadano a sus hijos (Ser padre no es ser dueño). 5.- El oscurantismo y la negación han fracasado como medios de control sexual de nuestros hijos, ocultar las cosas no resuelve, es mejor informar sobre las consecuencias de nuestros actos y educar sobre la responsabilidad de nuestras acciones. Lo que insisto, no está peleado con una educación complementaria en la familia; pongo un ejemplo: En la religión católica es pecado el ejercer la sexualidad (que nos es natural) fuera del matrimonio (que contradicción). Lo que para los no católicos es un derecho, el decidir cómo, cuándo y con quién compartir su sexualidad. Dicho en otras palabras, los católicos podrán enseñar a sus hijos e hijas que no deben vivir su sexualidad fuera del matrimonio (aunque no les hagan caso), es su rollo, lo que no pueden, es limitar al Estado el enseñar sobre la función sexual (Ley Natural) y aspectos legales y sanitarios de esa capacidad. Ya que equivaldría a prohibir al Estado el enseñar sobre cómo alimentarnos sanamente, ya que en las familias deciden qué, cómo y cuándo comer. S- ¿Tú no eres católico, mi Rufo? R- Guarf, guarf, guarf,… no me hagas reír que tengo mis perrunos labios partidos, mi Santias. Yo soy perro y los perritos no tenemos religión, ya que los animalitos nos regimos por la Ley Natural,…gracias a Dios. Guarf, guarf, guarf… Un saludo una reflexión. Santiago Heyser Beltrán E-Mail: rufo_y_sammy@hotmail.com