Rueda de Molino/Jorge Hidalgo

17:57:25 15-07-2010

Jorge Hidalgo Lugo / Quadratín

SECCIÓN: Analistas



Victorias pírricas, afrenta a ideologías La jornada comicial del pasado 4 de julio dio como resultado una victoria pírrica a la alianza PAN-PRD que asumen como obra de su estrategia sin considerar que contaron con el apoyo de grupos resentidos del propio PRI, no se diga que fueron “abanderados” por priístas resentidos cuyos grupos actuaron a favor suyo, en contra de los gobernadores que se obstinaron en ser el “gran elector”. Incapaces de formar un cuadro con militancias propia, se festinan de ganar a los “corruptos y sinvergüenzas” imponiendo como candidatos a quienes hasta hace poco más de 100 días formaban parte de esa “camarilla de corruptos y sinvergüenzas”. Pero como dicen que la mejor forma de ocultar los vicios es ponderando las virtudes aunque no se tengan, ahora los aliados PRD y PAN sienten que ese debe ser el camino a seguir y hasta adelantan que repetirán la fórmula para competir el año entrante por el Estado de México y con ello desbarrancar a Enrique Peña Nieto en su camino rumbo a Los Pinos. Al margen del resultado que den en el ejercicio de gobierno, sobre todo por no saberse a ciencia cierta con qué plataforma partidista lo harán –si es que eso aún prevalece o también se hace a un lado- la de derecha o la izquierda, lo cierto es que a los amantes de ocasión César Nava y Jesús Ortega, les llegó un auténtico tanque de oxígeno para seguir al frente de las dirigencias partidistas que se dicen representar. Lo que en todo caso se perdió con el ejercicio comicial es la lucha por principios ideológicos, respetables todos si es que existieran y aunque sigan en la embriaguez de su victoria pírrica, PAN y PRD han echado una palada más a la tumba de lo que alguna vez fuera la representación de la izquierda y la derecha en México. Y también fue el fin del PRI-AN, ese espectro que tanta rentabilidad le dio al partido fundado por Cuauhtémoc Cárdenas cuando fue necesario invocar para justificar errores o fracaso propios de un partido que pese a todo sigue cayendo estrepitosamente en las preferencias electorales… aunque sólo sus dirigentes no quieren reconocerlo. El galimatías ya está en la mesa y ahora habrá qué ver cómo se comportan los hijos de esa alianza promiscua porque los auténticos vencedores son mafias enquistadas, grupos locales, nacionales y hasta ilusos que creen poder resucitar políticamente desde las catacumbas del poder, lo que nada bueno garantiza a los habitantes de esas entidades que salieron de “Guatemala para entrar a Guatepeor” y si no, sólo echemos un vistazo: En Oaxaca, Gabino Cué postulado por Convergencia -al que luego se sumarían los amantes de ocasión- gozó del respaldo que obtuvo de los ex gobernadores José Murat y Diódoro Carrasco, quienes pronto pedirán su recompensa. Lo mismo que el de Elba Esther Gordillo que en la última parte de la campaña decidió apoyar con su minoría de “panalistas” a ese mazacote donde también exigirán sus respectivas cuotas de poder los “democráticos” de la Sección XXII del SNTE y no menos posiciones demandarán los de la APPO ahora con el ex presidiario Flavio Sosa investido de diputado local. Aunque se diga que no habrá “reparto de posiciones”, Gabino Cué deberá por igual corresponder con Andrés Manuel López Obrador, quien hizo intensa campaña por Oaxaca antes que se consolidara el amasiato PRD-PAN y en su momento deberá definir si apoya al tabasqueño en su afán por ir como candidato presidencial como ya lo adelantó. Eso claro está, si antes el flamante mandatario oaxaqueño de origen priísta, no siente que él también tiene merecimientos para ir en pos de la nominación presidencial una vez que ha iniciado su “racha ganadora” y con ello mandar al archivo de pendientes, los compromisos de amistad y políticos de quienes lo llevaron al poder. En Sinaloa no hay mucha variante que en el caso de Oaxaca. Ahí Mario López Valdés recibió todo el respaldo del grupo del ex mandatario Juan S. Millán y sólo fue cosa de abrogarse la nominación del maridaje PAN-PRD para concretar el relevo. Malova, hasta hace poco menos de 4 meses, era uno de los priístas más combativos en la Cámara de Senadores. Por lo que hace a Puebla, con Rafael Moreno Valle, la auténtica ganadora de la contienda y quién sabrá cosechar buenos frutos de este espejismo en que han caído los protagonistas del arrebato carnal más promiscuo de la historia, es nada más y nada menos que Elba Esther Gordillo, hacedora de tan insigne político cuyo paso por el PRI también obra dentro de su currícula. Y por si fuera poco, la maestra Gordillo que en Oaxaca apoyó a sus detractores más acervos -¿el PRD ya le perdonó que ella haya negociado con gobernantes del PRI el apoyo a Felipe Calderón?- demostró cómo ejercer eso que llaman la “operación política” pues de la mano del PRI también ganó a través de las alianzas con el PANAL, en varios estados como Aguascalientes, Chihuahua, Quintana Roo, Tamaulipas, Zacatecas e Hidalgo. Claro que estos análisis no son dignos de tomar en cuenta por los consortes Ortega-Nava, Nava-Ortega, pues en su embriaguez creen, están convencidos, que ellos y sólo ellos solitos desbarrancaron al PRI y hasta alardean que dejaron millones de habitantes de este país fuera de su férula. ¿De verdad creen que en México todos somos deficientes mentales? En el caso de los triunfos del PRI al menos Tamaulipas, Hidalgo y Quintana Roo, dejan saldo positivo para Enrique Peña Nieto cuyo proyecto arropó a los triunfadores y ahí viene el revire, pues si creen que el mexiquense se va quedar cruzado de brazos viendo cómo se le echan encima desde Los Pinos para dejarlo de lado en su carrera presidencial, evidentemente que estarán pecando de ingenuos. Daños colaterales, aún por aumentar No bien comenzaban a gozar de su “logro” los amantes de ocasión cuando surgieron voces “impertinentes” que amargaron el festejo. Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, mesurado, frío, analítico, declaró que el único perdedor de los comicios del 4 de julio había sido el PRD y de las coaliciones, confirmó su rechazo y hasta adelantó que de continuar por esa vía, el partido por él fundado “carece de futuro promisorio”. Y para infortunio del consorte Jesús Ortega dijo que una propuesta partidista, sólida, bien fundamentada ideológicamente y con una buena propuesta programática no necesita de alianzas con Acción Nacional. De continuar en este esquema, aseguró, “el PRD simplemente se va a ir desdibujando, va a ir disminuyendo su presencia pública”. “En estas elecciones, yo diría, el PRD, como tal, no ganó nada. Digo: cargos burocráticos medios y menores, o muy menores en algunos casos. Fuera de eso, yo no diría que el PRD ganó en estas elecciones. Ningún candidato a gobernador ganador, es miembro del PRD, por ejemplo. No he visto en estas elecciones que acaban de pasar, si se votó por las alianzas, por las coaliciones, o si el voto, de acuerdo con las legislaciones locales, se dio a los partidos y se sumó a las candidaturas comunes. Si así fuera el caso, habría que ver cuántos votos obtuvo el PRD y cuántos votos obtuvieron sus aliados en estas coaliciones. Me parece que ahí no vamos a ver una elevación sustancial de votos en favor del PRD”, declaró. Por si fuera poco Andrés Manuel López Obrador también rechazó sumarse al festín de “ilegítimos y despojados”, al considerar que “más allá de los triunfos en Oaxaca, Puebla y Sinaloa, es un error de la izquierda la alianza con el PAN, porque PRI y PAN son lo mismo, no hay diferencia, y no hacemos nada aliándonos con partidos que, desde mi punto de vista, son de la mafia del poder, pertenecen al grupo que domina en el país”. Todo sin contar que el tabasqueño se adelantó y en medio de la euforia nava-orteguista, aseguró que se postularía nuevamente como candidato presidencial para respaldar los principios del movimiento social que encabeza y ofrecerlo a sus 15 millones de simpatizantes. “Este es el movimiento para la transformación del país: el 25 de julio en el Zócalo vamos a dar a conocer el proyecto alternativo de nación, lo que estamos proponiendo, el plan, y en vísperas de 2012, finales de 2011, hablamos con uno de los partidos, PT o Convergencia o el PRD, (y les decimos) ‘aquí está esto, ayúdenos con el registro’. Si se van los tres partidos, adelante, pero ya nosotros no vamos a esperar”, detalló el ex candidato presidencial. “Vamos al 2012, que quede claro, y vamos por la transformación del país. Vamos adelante. Yo estoy apuntado, para que quede claro, porque no voy a permitir esta manipulación de hacerle creer a la gente que son distintos PRI y PAN”. Todo ello vino a enfriar la fiesta que iniciaban los apasionados concubinos y metió ruido, mucho ruido al interior del PRD, pero sobre todo puso a consumir considerables cantidades de té de tila y tranquilizantes a granel a Marcelo Ebrard y Manuel Camacho Solís -de esos ex priístas que ahora creen que ya no tienen pasado que les avergüence y son inmaculados por haber cambiado de chaqueta-, quienes están convencidos de seguir engañando tontos para llevar a cabo esas alianzas promiscuas por lo menos a la elección del Estado de México, aunque tengan que desoír voces como las de Cárdenas Solórzano y López Obrador. Los daños colaterales en todo caso no deberán afectar al proyecto que impulsa el nuevo José María Córdoba Montoya –tristemente célebre asesor de Carlos Salinas y a quien se atribuyen haber maquinado las mayores atrocidades cometidas en ese sexenio incluyendo el asesinato de Luis Donaldo Colosio- que tiene el PRD en la persona de Camacho Solís, en el esfuerzo de llevar a Ebrard a Los Pinos y de ahí tomar desquite de lo que le pasó como priísta en el 94. Y para ello seguirá utilizando a sus marionetas del PAN y PRD, con el patrocinio de Los Pinos. Voto por voto… Al cierre de este despacho se mantenía la impugnación de los amantes de ocasión en busca de revertir resultados favorables al PRI en Veracruz, Hidalgo y Durango. La lideresa del tricolor, Beatriz Paredes Rangel, salió de su ostracismo para señalar que no van a permitir ningún tipo de componenda y defenderán lo que está plasmado en las urnas. Puso como ejemplo que en la elección presidencial -cuando surgieron los “espurios y legítimos” que hoy se aman hasta la muerte política- la diferencia de votos que obtuvo Felipe Calderón fue de 57 décimas y aún así se declaró vencedor. Con este ejemplo que sonó a mensaje teledirigido al Señor de Los Pinos, la tlaxcalteca le restregó en el rostro a sus impugnadores –incluyendo al consorte César Nava- que recordaran “que el presidente Calderón ganó por 57 décimas de punto una elección nacional y el país y las instituciones mexicanas fueron respetuosas de ese resultado, y el PAN propugnó insistentemente para que se respetara”. Paredes también consideró “grave” que ahora sea el PAN, partido en el gobierno, recurra a la desacreditación y repita los pasos del PRD por lo que pidió congruencia, memoria histórica, al panismo y a su líder nacional, César Nava. Simplemente recordó que Felipe Calderón obtuvo el triunfo para la Presidencia por una diferencia seis veces menor a la que ahora le pelean a los candidatos del PRI. Y eso es solo el principio, falta ver lo que operará en el Palacio de San Lázaro, para lo cual no falta mucho. Vale…