* DIFÍCIL DEFINIR QUIÉN GANÓ ELECCIONES; PEÑA NIETO COMIENZA A PREOCUPARSE
* BENEPLÁCITO MEXICANO POR DECISIÓN DE OBAMA AL IMPUGNAR LA LEY ARIZONA
Es muy difícil definir quién es el gran vencedor en las elecciones del domingo pasado. En realidad, todos ganaron y…todos perdieron.
El PRI recuperó tres estados, dos arrebatados al PAN (Tlaxcala y Aguascalientes) y uno al PRD (Zacatecas). Sin embargo, perdió tres de sus bastiones históricos y reservorios de votos (Puebla, Oaxaca y Sinaloa).
Si los recursos de impugnación y las demandas de voto por voto casilla por casilla, al final consiguen alterar los resultados, podría añadirse la pérdida para el PRI de Veracruz y Durango. Obviamente sin embargo el tricolor luchará hasta el límite con todos los recursos disponibles para impedir que se revierta este resultado.
El PRI no obstante resultaría el vencedor de la contienda a pesar de todos estos vericuetos. De hecho, dio el gran paso hacia la reconquista de la presidencia de México, perdida en 2000, después de 72 años de dominio de la escena política. No es poco vencer en 10 estados si se añade Baja California, donde logró arrebatar la alcaldía de 5 ciudades estratégicas al PAN después de 21 años de estar en poder del blanquiazul.
El PAN ganó también mucho, pues no esperaba un botín de tres gubernaturas -Sinaloa, Oaxaca y Puebla- a las que podrían añadirse Durango y Veracruz. No obstante, también tuvo un par de pérdidas lamentables, porque gobernaba solo Tlaxcala y Aguascalientes. Es mala noticia pues ahora tendrá que compartir el poder.
El PRD tuvo una pérdida muy sensible, en Zacatecas, donde las divisiones y el enfrentamiento entre la gobernadora Amalia García y el senador Ricardo Monreal se tradujeron en este resultado. Lo compensará con Oaxaca, que será un estado, quiérase o no, eminentemente de izquierda, y la responsabilidad absoluta la tiene el aprendiz de cacique, Ulises Ruiz, quien en Oaxaca pasará a la historia por haber hecho el peor gobierno que se recuerde. Vamos, sobrepasó con mucho a su mentor José Murat, quien ya se había ganado a creces ese título.
El problema para el PRD es que se ha demostrado una vez más que es un partido regional y que hay estados donde prácticamente no existe.
Otra conclusión destacada es una mala noticia tanto para los albiazules como para los amarillos: únicamente en coalición pueden triunfar. Si se atreven a presentarse solos de plano fracasan.
“Estamos muy contentos en el PRI, porque la jornada electoral de este domingo ratificó su condición como primera fuerza político-electoral en el país”, proclamó de inmediato Beatriz Paredes, presidenta del tricolor, que con estos resultados mantiene el poder en 18 de los 32 estados.
Sin embargo, Paredes quizá oculta que el futuro al PRI se le plantea algo complicado y que las posibilidades de reconquistar la presidencia no son tan sencillas como se creía. Por algo, ante la posibilidad de que el PAN y el PRD convinieran algunas coaliciones, de inmediato alzó la voz para calificarlas de “contra natura” y hablar de que se pretendía juntar el agua con el aceite.
Ahora, la mera perspectiva de que siga habiendo coaliciones para los comicios venideros, quizá le provoque más que escalofríos a la jerarca priista, aunque quien quizá se ponga a temblar, sea Enrique Peña Nieto, porque ya se habla de una coalición entre azules y amarillos en el Estado de México, lo que frustraría de tajo las posibilidades de que el gobernador de la entidad sea ungido como candidato a la presidencia.
Lo que sí se antoja utópico -aunque quién como dice la canción “la vida te da sorpresas”-, es que PAN y PRD sumen fuerzas para postular un candidato único a la presidencia. Es difícil por ejemplo concebir que el Sol Azteca apoye las aspiraciones de Santiago Creel o de Josefina Vázquez Mota, pero resultaría todavía más descabellado que los panistas respalden a Andrés Manuel López Obrador o a Marcelo Ebrard.
Así pues, a una década de haber ganado la presidencia de la República, el PAN no las tiene todas consigo para mantener el poder; el PRI tampoco está seguro de volver a Los Pinos y el PRD está en una posición todavía más precaria. En suma, los momios seguramente cambiarán en los próximos meses. Nadie la tiene asegurada.
Antes de estos comicios se creía que el PRI podría ver allanado el camino para recuperar la presidencia en los comicios federales del 2012, pero ya se ve que la realidad suele ser más compleja.
Hay que decir también que los comicios transcurrieron en relativa calma en todo el país, a pesar del temor de atentados y violencia sobre todo en los estados que aparecen en el mapa del narcotráfico, donde de todos modos hubo altos niveles de abstencionismo, de 74 por ciento en Tamaulipas y 64 por ciento en Chihuahua.
Sin duda, causó un gran impacto el hecho de que una semana antes de los comicios fuera asesinado el favorito para la gubernatura en Tamaulipas, Adolfo Torre Cantú, presuntamente por manos del cártel de “Los Zetas”.
El presidente del PAN, César Nava, afirmó que los resultados de las votaciones arrojan un saldo “muy favorable” para su organización. El jefe político del PRD, Jesús Ortega, señaló que los logros obtenidos con una izquierda unida y alianzas “son una enseñanza que se deben tomar en cuenta para las elecciones de 2011 con miras a las del siguiente año”.
Los dos grandes detractores de las alianzas -Andrés Manuel López Obrador y el secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont-, al final resultaron equivocados. De hecho, si en Hidalgo y Durango el PT se hubiera unido, habría dos estados más en la cuenta de las coaliciones encabezadas por el PAN y el PRD. Lo mismo se podría decir el Veracruz de Fidel Herrera, que todavía está en la tablita.
Hay qué decir también que de algún modo los priistas seguirán gobernando en Oaxaca, Puebla y Sinaloa, porque todos los candidatos ganadores pertenecieron al tricolor.
CONTARON MÁS LOS NOMBRES QUE LOS PARTIDOS
En este análisis, es de destacarse asimismo que la gente votó contra el PRI y a favor de los candidatos -como Gabino Cué, en Oaxaca, Rafael Moreno Valle en Puebla y Mario López Valdéz, en Sinaloa-, más que a favor del PRD y el PAN. En Hidalgo, Xóchitl Gálvez pudo haber hecho más, aunque el gobierno estatal hizo todo por obstruirla.
Hay una lección que debieran aprender todos los partidos: cuando se dividen, pierden. Así pasó sobre todo en Tlaxcala y en Aguascalientes.
Por lo que respecta a Chiapas, no hubo mayores sorpresas. Los principales municipios -salvo Comitán-, fueron una sonada derrota para el PRI. En Tuxtla Gutiérrez fue una paliza; en San Cristóbal, la votación fue prácticamente 2 a 1 a favor del abanderado de Unidad por Chiapas. En Tapachula, la diferencia -hasta el momento-, es de 4.1 puntos de la votación, y al parecer la tendencia es casi irreversible. El tricolor, por sus resultados, casi seguramente también vendrá a ser desplazado en el Congreso chiapaneco.
Dentro de todo -a pesar del contexto violento en que vivimos en el país-, los comicios que en varias partes del país tuvieron lugar, fueron pacíficos y aleccionadores. Bien que así haya sido.
GRANOS DE CAFÉ
El gobierno mexicano -a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores-, expresó su beneplácito ante la decisión del presidente estadounidense Barack Obama, de impugnar la ley SB 1070 o Ley Arizona, como se le conoce, misma que criminaliza a los inmigrantes indocumentados y vulnera sus derechos humanos y civiles.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó este martes una demanda para impugnar la constitucionalidad de una nueva ley de Arizona, que criminaliza a los inmigrantes indocumentados, en la que manifiesta que la nueva legislación representa una usurpación de las funciones federales.
La ley -que está por entrar en vigencia a finales del presente mes-, faculta a los policías locales y estatales para que interroguen e incluso, arresten a los indocumentados y ha sido calificada por el presidente Obama como “desorientada”.
Por el contrario, el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg manifestó que Estados Unidos “expulsa a personas deseadas por otros países”, y que la política inmigratoria restrictiva desalienta a la gente de espíritu emprendedor.
“Si yo fuera el presidente -agregó Bloomberg-, en acuerdo con el Congreso, daría la cédula verde a cualquier persona del mundo que quisiera venir aquí a abrir un negocio. Conservaría la tarjeta verde mientras diera empleo, digamos, a 10 o más trabajadores”.
Si bien es verdad que muchos de los connacionales que cruzan la frontera de manera ilegal, pueden ser considerados como indeseables, también es cierto que la gran mayoría de nuestros paisanos que emigran al vecino país, en busca del trabajo que aquí no encuentran, aportan una gran fuerza laboral en beneficio de sus contratadotes, realizando trabajos que incluso los propios americanos rechazan.
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