Guerra sucia, antesala de ingobernabilidad/Jorge Hidalgo Lugo

11:46:48 29-06-2010

Jorge Hidalgo Lugo / Quadratín

SECCIÓN: Analistas



Mientras que en el concierto nacional suben de tono las acusaciones por el espionaje telefónico que involucra a gobernadores del PRI como Fidel Herrera de Veracruz y Ulises Ruiz de Oaxaca, en el estatal se acusan mutuamente PAN y PRD de estar mal utilizando los recursos públicos tanto de la federación como del estado. Pese a formar esa alianza de caudillos trasnochados que pretende vender imágenes de superhéroes en las personas de César Nava y Jesús Ortega, con el ex priista resentido Manuel Camacho Solís como jefe de la liga, en el ámbito michoacano aumentan las especulaciones sobre el destino que le dan a los programas asistenciales en ambos niveles de gobierno. Por un lado Fabiola Alanís Sámano descalificó a la delegación de Sedesol de discriminar a los municipios gobernados por el PRD al modificar de manera arbitraria la distribución presupuestal destinada a los programas sociales, con fines claramente electoreros. En tanto el senador panista Marko Cortés, no se anduvo por las ramas y acusó por igual al PRD de utilizar recursos públicos en su proceso de afiliación que también tiene como meta los comicios del año entrante. Así los amantes de ocasión que pasean su romance en foros nacionales, se desgarran las vestiduras sin recato alguno en lo local. Todo ello cuando los comicios del 4 de julio están encima y por lo que dicen las encuestas, el maridaje PAN-PRD terminará con su promiscua relación, luego de ser derrotados en las urnas… aunque vayan de la mano todavía en busca de judicializar los comicios que más resonancia les deje. Así cuando faltan escasos días para que tengan lugar las elecciones en 12 entidades, se avizora ya el marco para una movilización posterior luego de los escándalos mediáticos que han provocado la filtración de conferencias telefónicas donde se involucra a gobernantes del PRI en acciones ilegales. Sin embargo en la dinámica de llevar a los tribunales el resultado electoral en caso de no favorecer a los adversarios del Revolucionario Institucional -según los aludidos- se ha montado el gobierno federal quien presuntamente utiliza el aparato de seguridad nacional para espiar a los adversarios En este escenario lo único cierto es que una parte del país podrá entrar en conflictos sociales graves que será capitalizado por quienes hasta ahora le llevan ganada la guerra al gobierno federal y que se han dejado llamar simplemente “crimen organizado”. Pero en la pelea por obtener gobiernos que garanticen reductos de votantes para mantener la presidencia del país en manos del PAN, colaboran, quién lo dijera, de manera decidida, pública y abierta, los hasta hace poco detractores del mismísimo presidente de México, Felipe Calderón. En el papel que jugarán en esta disputa judicial para revertir resultados que no se obtengan en las urnas, están involucrados, con o sin convencimiento, membresías como las del Partido del Trabajo y Convergencia, a la postre, invitados de piedra en estas alianzas donde no tienen representatividad mayor, mucho menos poder de decisión. Lo que le espera al país la tarde noche del próximo 4 de julio, es sin duda, una difícil tarea a sortear por el gobierno federal a quien desde ahora le exigen como parte de la estrategia que se acuartele a las policías estatales en los sitios donde habrá elecciones y el patrullaje lo hagan las fuerzas federales o el Ejército mexicano. En esta lucha encarnizada lo que menos importa a los actores involucrados de uno y otro bando es el país y las repercusiones que tendría una revuelta social amparada por los “fraudes” que desde ahora se vaticinan en el bando de la promiscuidad política. El combate contra el crimen organizado, el desempleo y mejorar la educación son temas intrascendentes para quienes han montado un ring de lucha salvaje en aras de mantener vigentes sus posibilidades de pelear por la presidencia de la nación no para servir, sino para servirse. Y eso está ampliamente demostrado. Porque a nuestra devaluada clase política le importa un bledo lo que le pase al país, de ahí que la guerra sucia, antesala de la ingobernabilidad sea lo menos preocupante para quienes hoy se han unido, eso sí, como en una sola voz para gritar al unísono: -¡A México que se lo lleve el carajo! Los amantes que ya no son… Un muestreo somero arroja elementos para el análisis que demuestran la podredumbre que mina la vida democrática mexicana y que pasa por los partidos políticos. En el pleito nacional, los amantes de ocasión aparecen en diversos foros y escenarios donde se toman la mano, las alzan, elevan arengas y poco falta para que se besen en muestra de su suprema pasión que los lleva a tratar de engañar que las ideologías por ellos representadas, son, pueden ser, compatibles. Los que se dicen de izquierda y los de la derecha, han dejado atrás en esos sitios coyunturales para sus ambiciones pragmáticas, todos los agravios proferidos en el pasado. Hoy a la luz del entendimiento, de su entendimiento, los mexicanos debemos creer que en verdad persiguen un bien colectivo y no únicamente la tabla de salvación que les permita llegar a la orilla sin zozobrar luego que la barcaza se haya hundido, más por su promiscuidad pestilente que por identidad clasista. Allá en algunos lugares de este vapuleado México nuestro, PAN-PRD se aman con amor del bueno, como María Félix y Jorge Negrete en el “Peñón de las Ánimas”, por citar un clásico del cine nacional. Pero en Michoacán, curiosamente tierra del presidente Felipe Calderón y del propio César Nava, ese romance apesta y hace crisis. El PRD con oportunismo digno de elogio, primero “descubrió” que lo suyo, lo suyo, es el cardenismo como corriente política. Y lo retomó con magistral abnegación luego que hace no muchos meses literalmente “vomitaran” a los descendientes del General, y les hicieran el feo. Los herederos de una heráldica que hoy nuevamente se pasea sin rubor alguno por el territorio estatal, no asoman siquiera un pelo por Michoacán y hasta se dan el lujo de no asistir a eventos oficiales, de los clásicos que marcan los cánones, en su calidad de ex gobernadores. Pese a esta pasiva manera de mostrar su inconformidad por el trato recibido, los descendientes del Revolucionario de Jiquilpan, deben apechugar que el nombre de Lázaro Cárdenas del Río reverdezca laureles y se tome como estandarte para el deslinde con una dirigencia nacional “espuria”, que se ha entregado a los “enemigos de la patria”. Así tenemos que el PRD estatal, como dicen los chiquillos y chiquillas, ya las “cortó” con los Chuchos, Ortega y Zambrano, aunque hayan querido recular y mandar mensajes de concordia y pacificación entre las filas amigas. Esto, cuando todos los sondeos de opinión tienen contra la pared a los promiscuos que han “enlodado” la ideología que da sustento a ese partido que dice representar a lo mejor de la izquierda mexicana. Incluso se difunde horas después que el propio Andrés Manuel López Obrador, vaticinara que los estados donde compite el maridaje PAN-PRD saldrá derrotado por el PRI, con la consabida réplica de los chuchos que se dieron el lujo de acusar a su otrora pastor, de estar ayudando al Revolucionario Institucional y le exigieran que se abstuviera de hablar sobre el particular porque en nada ayuda a “su partido”. Pero hete aquí que para demostrar que en Michoacán el PRD es “cardenista” hasta la médula y no le entra a la prostitución partidista, la dirigencia estatal del sol azteca le zumbó duro y a la cara al gobierno federal panista, acusándolo de actuar de manera “arbitraria” al modificar la distribución presupuestal destinada para los programas sociales en los municipios gobernados por el PRD. “Quiero hacer una denuncia enérgica al nuevo delegado de Sedesol, Antonio Plaza Urbina, por haber decidido arbitrariamente modificar el acuerdo que había con los presidentes municipales en lo que se refiere a la distribución presupuestal de los programas sociales”, espetó Fabiola Alanís Sámano al pintar su raya y comenzar el ataque contra los panistas. Pero como en todo matrimonio mal avenido hay réplicas e intercambio de insultos, escupitajos y mentadas, el PRD estatal no tardó mucho en recibir la respuesta del PAN, aunque fuera a través de un legislador federal no bien visto por el gobierno federal. El senador Marko Cortés “exigió” al gobierno de Michoacán abstenerse de usar recursos públicos en el proceso de afiliación del Partido de la Revolución Democrática. Según un despacho periodístico de la Agencia Quadratín, afirmó que “durante lo que va de la campaña de afiliación del PRD ha recibido en su oficina un sin número de quejas de ciudadanos de diferentes municipios a quienes se les condiciona la entrega de despensas del DIF estatal a cambio de afiliarse al partido del Sol Azteca”. “Esta situación es grave pues además de estar mal utilizando los recursos del erario (vehículos, gasolina, personal) se está condicionando un derecho de los ciudadanos. “Yo convoco a todos los órdenes de gobierno de todas las extracciones partidistas a que se abstengan del uso de los recursos públicos en los procesos electorales. Es tiempo de que todos los partidos políticos entiendan que vivimos en un sistema democrático donde la ciudadanía cada vez es más crítica y que este tipo de acciones lejos de beneficiarlos electoralmente les restarán apoyo a su causa pues, afortunadamente cada día tenemos ciudadanos que no venden su conciencia por una despensa, por un apoyo, programa d gobierno o proyecto productivo”. De lo que sigue nadie debe llamarse sorprendido, será el recrudecimiento de ataques entre ambos bandos, pues en Michoacán el divorcio llegó antes de lo previsto y ahora PAN y PRD, se darán con todo para medir fuerzas. Los amantes que ya no lo son harán lo mismo en lo nacional pero después del 4 de julio… Las cuentas alegres del gran capitán… Mientras que recorren el país tomados de la mano César Nava y Jesús Ortega, se dio a conocer que el Consejo General del IFE multó al PRD con 2.1 millones de pesos “por irregularidades en sus ingresos de 2005”. Además acordó retener 13.1 millones de pesos de su ministración y poner dichos recursos a disposición de un juez de Distrito. Se aseguró que esta sanción obedece a que el PRD registra graves irregularidades al no acreditar el origen de 3 millones 249 mil 857.75 pesos que ingresaron a sus arcas a través de 27 aportaciones monetarias hechas por simpatizantes “que no fueron identificados”. En el caso de la retención de los 13.1 millones de pesos, que avaló por igual el Consejo General del IFE, se explicó que este recurso correspondiente al pago de prerrogativas tenía su origen en el acatamiento de una sentencia del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación a fin de ponerlo a disposición de un juez de Distrito en Materia Civil en el Distrito Federal. Esos recursos servirán para pagar a una empresa con la que el PRD mantenía un adeudo por concepto de impresos, carteles, dípticos, por la cantidad 13 millones 106 mil 165 pesos y que inexplicablemente se resistía a cubrir de manera voluntaria. Eso sí, habrá que aclarar que la deuda existía desde 2005 cuando al PRD lo conducía Rosario Robles y fue contratada a través del entonces secretario administrativo, José Ramón Zebadúa, persona acusada de realizar diversas operaciones irregulares con empresas que no cumplían los requisitos fiscales y que favorecían al empresario argentino, Carlos Ahumada. Y sí, esos son, esos son, los que enarbolan la bandera de la honestidad valiente. Vale…