“El político debe tener: amor apasionado por su causa, ética de su responsabilidad, mesura en sus actuaciones”… Max Weber 1864-1920)).Sociólogo, economista, científico y político alemán.
Este miércoles está todo puesto para que finalmente las bancadas perredista y panista, aprueben por mayoría la desincorporación de 444 hectáreas de la Isla de la Palma. Los pros y contras de tal acción se han venido ventilando en los últimos dos años.
Semejante conflicto comenzó el 12 febrero del 2007, cuando a través de una “Carta de Intención” el entonces gobernador de Michoacán, Lázaro Cárdenas Batel, su secretario de Gobierno, Enrique Bautista Villegas y el secretario de Desarrollo Económico, Eloy Vargas Arreola, se comprometieron a coordinar los esfuerzos para “obtener los inmuebles e inversiones necesarias para que KCSM construya, opere y administre una terminal intermodal ferroviaria” en el Puerto de Lázaro Cárdenas; así como gestionar ante el Congreso del Estado la desincorporación de las hectáreas para crear un fideicomiso y así, permutar las tierras libres de todo gravamen a KCSM, por obra pública que la empresa realizaría a favor del Gobierno del Estado.
Por Kansas City Southern de México firmó dicha carta de intención, José Guillermo Zozaya Délano, quien manifestó que de lograr las 110.14 hectáreas solicitadas, realizaría una “inversión en el Proyecto de la Terminal Intermodal Ferroviaria de US $ 80,000,000.00 (Ochenta millones de dólares)… en beneficio del Servicio Público de Transporte Ferroviario de Carga que opera en el Puerto de Lázaro Cárdenas”.
Incluso, el Gobierno del Estado, a fin de impulsar el desarrollo económico en el Estado de Michoacán a través del Proyecto, manifestó “su intención de otorgar a KCSM, a medida de sus posibilidades y apegado a la normatividad, incentivos, estímulos y apoyos fiscales en términos de la Legislación aplicable.
El punto grave de todo lo anterior, es que los involucrados optaron por establecer que “las partes mantendrán en plena confidencialidad y no divulgarán a ningún tercero, los documentos o cualquier material relacionado con el contenido, desarrollo y ejecución del Proyecto y/o de los Contratos definitivos”.
Lamentable, porque si otorgar las hectáreas a Kansas City efectivamente representa una manera de incentivar el desarrollo del Puerto y hasta de Michoacán entero, como se ha señalado incansablemente en los discursos… ¿por qué no se transparentó de origen? ¿Por qué no se incluyó al Gobierno Federal y se dio a conocer con bombo y platillo como suelen hacerlo los funcionarios para hacerse notar?
Desde origen, se trató mal el caso Isla de la Palma, en medio de la opacidad con un gobierno que gastó bastantes de sus recursos en presumirse promotor de la transparencia… finalmente demostrado que sólo fue el fetiche de su discurso y nada más.
Lo que empezó mal, continuó de igual manera. El 17 de mayo del 2008, Leonel Godoy Rangel, gobernador de Michoacán y otra vez con la participación del secretario de Gobierno, Fidel Calderón y del secretario de Desarrollo Económico, Eloy Vargas, firmó nuevo convenio con Kansas City Southern donde se comprometía a prácticamente lo mismo, nada más que esta vez el documento tenía mayor