Panorama Laboral/Juan Guzmán

21:20:48 23-05-2010

Juan Guzmán G. / Quadratín

SECCIÓN: Analistas



-Miles de empleos, pero...- -Riqueza económica, miseria moral- A pesar de lo que dicen los detractores de la actual administración encabezada por Felipe Calderón Hinojosa en el sentido de que la generación de empleos ha sido un ”rotundo fracaso”, las cifras los desmienten y evidencian su desconocimiento de la realidad, pero... Con los datos en la mano, nadie puede negar, a menos de que sea un opositor sistemático, el hecho de que este gobierno panista ha incrementado los ingresos, vía fuentes de trabajo, en miles de hogares, urbanos y campesinos, pero... Muchas tierras que antaño habían sido abandonadas al ocio y el olvido hoy se encuentran productivas y algunas de ellas hasta resguardadas por elementos de seguridad, mientras que sus propietarios reciben dólares en lugar de inestables pesos mexicanos, pero... Miles de jóvenes han encontrado, en los nuevos empleos generados por el presente gobierno, la manera de salirse de ese fenómeno social denominado ”ninis” para acceder a una serie de satisfactores propios de la sociedad consumista, frívola y banal que vivimos, pero... Sí, es cierto, la verdad es abrumadora aunque aterra; el número de empleados por el narcotráfico se ha elevado considerablemente, miles se dedican también al comercio de órganos y de personas, incontables se ocupan en la industria inhumana del secuestro y otras muchas se inclinan, por necesidad, a la prostitución. Esas son las ”nuevas” fuentes de ocupación que hasta la fecha ha sido capaz de generar el autollamado Presidente del Empleo y sus epígonos empresarios, favorecidos en su mayoría por exenciones fiscales y protección para violar los derechos laborales de los trabajadores. Es un hecho que la inhabilidad de un gobierno por crear trabajos dignos, bien remunerados y con prestaciones sociales, forma pacífica de repartir una parte de la riqueza, lleva a la población a la desesperación, a la marginación y... a lo que sea para sobrevivir con su prole. De su lado, los grandes inversionistas mexicanos prefieren resguardar sus capitales en actividades financieras seguras y especulativas, que invertir para abrir nuevas fuentes de ocupación. Lo hacen, y eso a veces, cuando saben que pagarán salarios de hambre y duplicarán la explotación de sus trabajadores. Tanto gobierno como empresarios resultan ser, por su incapacidad manifiesta para crear empleos dignos, seguros, bien pagados y con prestaciones, los responsables de la criminalidad en las diferentes formas espantosas e inhumanas que ya conocemos por su reiterada publicación en los medios de divulgación masiva. Entonces, ¿de qué se quejan si no han sabido estar a la altura de las exigencias de un país tercermundista y de similitud africana, por su pobreza económica como el nuestro? Tiempo extra Muchos ignorantes, por comodidad y estolidez, piensan que la riqueza económica, generada por el robo de cuotas sindicales o como resultado de la indebida apropiación del trabajo de otros, es la mejor manera de ser en un mundo en el que tener da estatus sin importar valores como la compasión, la solidaridad, la humildad, el decoro y la honestidad. Esos individuos pragmáticos, cerrados, indolentes, orgullosos y soberbios desconocen, por supines claro, que no existe mayor miseria humana que la miseria moral y, para comprobarlo, sólo basta con mirar un poco a nuestro alrededor. Los Javier Gutiérrez García, secretario de Acción Política de la CTM, los Fernando Espino Arévalo, tirano del Sindicato del Metro, los Carlos Romero Dschamps, dueño del gremio de los Petroleros, los Víctor Fuentes del Villar, propietario por herencia del SUTERM, las Elba Esther Gordillo Morales, dictadora del sindicato magisterial y otros los y otras las deberían estar conscientes de lo anterior. Claro, su invalidez intelectual se los impide y por lo tanto nuestro país y la población tendrá que seguir aguantándolos a ellos y a los demás políticos que sólo usan esa actividad social, la política, para su enriquecimiento económico personal sin importarles su miseria moral.