Los miedos y mentiras de Silvano
Incapaz de resistir el análisis sobre la transparencia de su accionar en el servicio público -cuentas turbias en la alcaldía de Zitácuaro, desvío de recursos en la Sedagro- el senador Silvano Aureoles Conejo ve con marcado temor que no basta tener de su lado el respaldo de los “chuchos” para alcanzar la nominación que se avecina y así competir para suceder a Leonel Godoy Rangel en la gubernatura estatal.
Por eso busca cuanto pretexto mediático encuentra a su alcance -con la asesoría de sus incondicionales pagados para estar al servicio de la causa-, pretendiendo así contrarrestar el rechazo generalizado de las demás corrientes o tribus que también quieren ir en pos de dicha nominación.
Favorecido con la entrega de la Secretaría de Desarrollo Rural desde donde colocó a incondicionales que le hicieran la tarea, dicha dependencia ha servido más para apuntalar las proyecciones de Aureoles Conejo, que cumplir con la política agropecuaria que propuso al inicio de su gestión el mandatario michoacano.
Tal es el descaro de cómo se manejan recursos y programas que los mismos perredistas han exigido se ponga un alto a los excesos que comete el Senador de la República, y sobre todo haya un ejercicio de estricta equidad en la carrera por alcanzar la candidatura que dicho sea de paso, se adelantó tanto que hoy es literalmente imposible detener pese a los “llamados” de no violentar los tiempos y la ley electoral que es pisoteada con michoacana alegría ante la complacencia de María de los Ángeles Llanderal, presidenta del Instituto Electoral de Michoacán.
Reclamos que no han disminuido y aunque eso sí, cuidándose no abrir frentes mayores de los que ya tiene en estos momentos el PRD por su maridaje con el PAN, la figura de Silvano Aureoles pasean su desvergüenza por todo el territorio michoacano lo mismo en eventos de entrega de recursos -que serían de estricta competencia del gobierno estatal- que en foros universitarios donde se autoerige como el nuevo salvador de la patria michoacana.
Omite deliberadamente decir que sus cuentas públicas como alcalde de Zitácuaro fueron “aseadas” por arreglos cupulares para que pudiera llegar al gabinete de Lázaro Cárdenas y que al frente de la entonces Sedagro se desfasó con el manejo de los recursos dándose el lujo de gastar presupuestos hasta con un año de anticipación, por citar sólo un ejemplo.
En esos recorridos donde el único objetivo es venderse como un político probo -lo que está lejos de ser realidad- Silvano Aureoles no señala tampoco que incumplió sus promesas firmadas ante notario de hacer de Zitácuaro el municipio que nunca ha sido. No se diga de la pésima política agropecuaria que instrumentó ante la displicencia asumida por Cárdenas Batel quien lo dejó actuar a manos libres hasta que se fue como candidato a senador.
Hoy se despacha con la cuchara grande y mangonea a su antojo programas y recursos de la SDRU sin que tampoco alguien le ponga un coto y eso es motivo de la reacción en cadena de los copartidistas como Antonio Soto Sánchez o Raúl Morón Orozco, quienes entre otros exigen al Senador de la República deje de utilizar esa secretaría para sus fines personales.
Pero como la desfachatez es parte del atuendo con que se engalana cotidianamente Aureoles Conejo, hace mutis y sigue tan campante como el caminador de la bebida escocesa a extremos que siente, está convencido, que será el próximo ungido por el perredismo nacional aunque en lo estatal tenga más fierros en la lumbre de los que él mismo se imagina.
Puede darse el caso, y esto sí debe sonar a vaticinio, que se forme el TUCOS –Todos Unidos Contra Silvano- como ya se fragua incluyendo a corrientes que en otros tiempos lo apoyaron incondicionalmente como el de Selene Vázquez Alatorre, últimamente víctima también del fuego amigo aderezado por los silvanistas.
LA PAJA EN EL OJO AJENO
Para quienes conocen el camino recorrido por Silvano Aureoles, no deja de causar asombro que en vez de corregir sus pasos, se vaya a la yugular contra los supuestos adversarios que encontrará seguramente en el camino.
Así sin poca ni más vergüenza -cree que ésta se come en guiso con chile perón- acusó a Luisa María Calderón de hacer campaña con delegaciones federales a favor del PAN en la entidad.
Lo que él ha hecho a su favor y que le han acusado sus propios compañeros de partido con la SDRU, como ya relatábamos.
“El senador perredista asegura que la secretaria de Elecciones del PAN usa programas federales para promoverse y asegura que Salvador Vega hace lo mismo desde la Secretaría de la Función Pública”…
El despacho periodístico sonaba más a broma de día de los inocentes pero no fue así, en realidad el desmemoriado por conveniencia que nos representa en la Casona de Xicoténcatl, cree que así podrá esconder lo que él mismo realiza con recursos estatales:
“El senador de la República, Silvano Aureoles Conejo, acusó a la secretaria de Elecciones del Comité Directivo Estatal del Partido Acción Nacional. Luisa María Calderón Hinojosa, de hacer una intensa precampaña política a través de los programas que operan las delegaciones federales en Michoacán. Asimismo, el vicecoordinador del PRD en la Cámara de Senadores acusó al titular de la Secretaría de la Función Pública (SFP), Salvador Vega Casillas de recorrer “sigilosamente” todo el estado para regalar computadoras y otros apoyos, incluso a ayuntamientos que no son de filiación panista”.
Pero además se “ofende” porque el funcionario federal como la dirigente del panismo estatal, “realizan una intensa campaña política a través de los programas que operan las delegaciones federales en Michoacán”.
La información en comento no tiene desperdicio por el descaro con que se asume este falso vendedor de ilusiones que pretende “gobernar” la entidad:
“Silvano Aureoles aseguró que el PAN tendrá muy difícil la competencia en las elecciones del próximo año porque a pesar del crecimiento del Partido Revolucionario Institucional, el PRD se perfila para ganar nuevamente la gubernatura de Michoacán.
“El ex diputado federal, ex alcalde de Zitácuaro y ex titular de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario en el gobierno de Lázaro Cárdenas Batel señaló que Salvador Vega representa al presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa, “en todos los eventos habidos y por haber”, mientras que Luisa María Calderón ofrece los programas sociales “y tiene alineados a todos los delegados federales” para que la apoyen.
“Asimismo, Aureoles Conejo criticó el hecho de que se haya designado como delegado de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) en Michoacán al ex diputado panista, Antonio Plaza Urbina, lo que en su opinión equivale a “poner la Iglesia en manos de Lutero”.
“Sin embargo, adelantó que la próxima elección por la gubernatura se podría dividir “en tercios” e insistió en señalar que pese al reposicionamiento nacional del PRI y a las precampañas panistas en la entidad, pese a lo cual en su opinión el PRD ganará el gobierno de Michoacán por tercera vez consecutiva”.
Acusaciones todas, debo aclarar, que no se acompañaron de pruebas pero que sí en cambio dejó asomar la personalidad distorsionada que tiene el político zitacuarense pues lo que en él es virtud, en el de enfrente es vicio. Dicho de manera coloquial, a Silvano Aureoles le gusta ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio.
Y no es que estemos a favor de que los gobiernos sigan utilizando electoreramente las acciones o apoyos que realizan, pero ¿es que hay alguien lo suficientemente incauto para aceptar por ejemplo que el gobierno estatal abonará a favor del federal o del municipal cuando son de extracción partidista diferente?
Así que a Silvano Aureoles Conejo más le conviene recapacitar pues sus falacias son objeto de burlas sarcásticas como las de su compañero de partido Antonio Soto quien no dudó en calificar al de Zitácuaro como un “mito urbano”. Por algo sería.
¿Y LA ISLA DE LA PALMA?
Lo que lleva de vigencia la LXXI Legislatura local, esto es más de dos años, se ha discutido sobre la viabilidad de desincorporar 444 hectáreas más de las 170 que en la anterior se concedieron para ser usufructuadas por particulares de origen mexicano y mayoritariamente la empresa ferroviaria Kansas City Southern.
De entonces a la fecha han sido muchas las versiones surgidas y todo hace indicar que ha llegado el momento de definir este asunto en el pleno y con una discusión que se vislumbra dejará enfrentada a la fracción parlamentaria del PRI con las de PAN y PRD, principales impulsores de llevar el tema en los términos en que se encuentra.
Las versiones son disímbolas y lo cierto es que no se da a conocer oficialmente aún cuáles serían los términos de la desincorporación de esa enorme franja de terreno que a decir de la parte oficial, no se venderá a los estadunidenses y cuya rectoría quedará en manos del gobierno federal.
Lo que sí llama mucho la atención es ese prurito porque la votación sea unánime y que está generando ya roces de carácter personal como el asumido por el diputado panista Eduardo Sánchez en contra de los priístas al cierre de esta edición acusándolos de no proponer nada y estar sólo por “el no”.
Sería interesante que, como debe ocurrir, cada quien asuma su responsabilidad, se lleve el tema hasta el pleno, se discuta, argumente y vote a favor o en contra y luego que cada diputado participante asuma la responsabilidad que le corresponda.
Esos son los riesgos de la democracia y no deben espantar a los involucrados. Llena de sospechosismo -como dijera Santiago Crell el ejemplo vivo de la paternidad responsable que hay en el país- que se quiera forzar a una votación unánime como si en ello fuera implícita una complicidad y por ende, imposibilitar, cerrar el paso a quien quiera después usar esas armas para la crítica o el señalamiento.
A votar pues el dictamen de la Isla de la Palma y que cada diputado de cuentas al pueblo de Michoacán sobre el sentido de su voto.
Vale…