Juan Guzmán G. / Quadratín
-1° de Mayo, nada que festejar-
-Infonavit, eficiente-
El próximo sábado es 1° de mayo, Día Internacional del Trabajo y pocos son los trabajadores que algo tendrán para festejar y muchos, la gran mayoría, saldrán a protestar tímidamente por las políticas neoliberales que los han empobrecido y contra una pretendida reforma laboral que los quiere más sumisos y miserables.
Ah, pero eso sí, nunca deberán quejarse de la antidemocracia que los oprime, ni de sus dictadores pseudo dirigentes que los someten desde hace décadas con la consecuente pérdida de sus prestaciones y el enriquecimiento insolente, grosero e impune de los tiranos.
Los casos más conocidos y por ello repetidos que deben seguir luciendo en la mente pública para evitar el olvido que lastima y hiere la conciencia son los de Elba Esther Gordillo Morales, Carlos Romero Dschams, Joel Ayala Almeida, Francisco Hernández Juárez, Víctor Flores Morales, Víctor Fuentes del Villar y Fernando Espino Arévalo, por citar unos cuantos.
En el orden arriba señalado son los dictadores abusivos de los sindicatos del magisterio, de petroleros, de la burocracia aglutinada en la FSTSE, de los telefonistas, de los ferrocarrileros, de los electricistas del SUTERM y de los cada vez más desesperados empleados del Metro.
Conmemorar el Primero de Mayo es evocar la lucha libertaria y por mejores condiciones laborales encabezada por los que ahora se conocen como los Mártires de Chicago y no solamente salir a gritar consignas contra un gobierno mediocre, ineficaz y timorato que se hizo del poder en medio de la desconfianza ciudadana.
¿Con qué calidad los tiranos opresores, que se hacen llamar secretarios generales, pueden liderar la lucha por mejores niveles de vida de la clase explotada si ellos son parte de ese sistema que los oprime y reprime?
En este año electoral llama a la risa el escuchar también a los tiranos dizque dirigentes sindicales llamar a sus ”representados” a votar por tal o cual partido si en sus propias organizaciones están impedidos a ejercer el voto libre y secreto para elegir a sus auténticos líderes.
Conviene a los trabajadores ir al zócalo capitalino a una concentración el sábado porque a cambio reciben un cómodo día de asueto, o bien, un día de salario extra que tanto les ayuda para su empobrecida economía. La conciencia de clase ha sido socavada por los dictadores gremiales que viven como jeques petroleros y si no ahí están los ejemplos arriba citados.
El Primero de Mayo, Día Internacional del Trabajo debería servir para que los trabajadores mexicanos exijan a grito abierto -a fin de que su voz sea escuchada en todo el mundo-, libertad sindical, democracia en sus organizaciones que se han convertido en patrimonio exclusivo de los déspotas que las controlan.
Si en verdad se quiere una fiesta obrera combativa y significativa, esa debe ser la prioridad; sacudirse el yugo gordillista, romerista, espinoarevalista, etcétera. De lo contrario tampoco se podrá hablar de democracia política porque quien lo haga sólo se estará burlando de los trabajadores.
Tiempo extra
Si algunos tendrán algo que festejar el primero de Mayo serán los trabajadores del Infonavit que tienen una empresa eficaz y eficiente y una novedosa prestación que es un bono anual para ayudarse en el pago del Internet...La Promotora Reside, que se dedica a construir casas de pésima calidad y que por lo mismo sufre de constantes cancelaciones de contratos de compra-venta está empeñada en quedarse con el dinero de quienes deciden evitar el engaño de una vivienda ”digna” y segura. En breve será demandada por fraude ante los tribunales correspondientes...Gustavo Macías Sandoval, un joven dirigente que está dispuesto a terminar con la dictadura de Ricardo Acedo Samaniego en el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Radio y la Televisión, STIRT, cuenta con el apoyo de la base que el próximo 3 de mayo, durante el Congreso Nacional acabará con el nefasto secretario general que se niega a entregar cuentas por 40 millones de pesos. Es más, seguramente por estos días será demandado judicialmente por el desvió de fondos...Por enésima vez el deportivo de los trabajadores del Metro estará en reparación con el consiguiente beneficio monetario para su administrador, el ”Chaparro” José Luis López Gobea, ingeniero de profesión y recomendado en el cargo por el tirano del gremio, Fernando Espino Arévalo. ¿Y la Contraloría del Gobierno Capitalino? Bien, gracias porque el mediocre director del Metro, Francisco Bojórquez Hernández también está bien