La Reforma del PRI/Ana Brasilia Espino Sandoval

15:04:26 26-02-2010

Ana Brasilia Espino Sandoval / Quadratín

SECCIÓN: Analistas



A finales del año pasado el Presidente de la República presentó su iniciativa de reforma política que consistió en 10 aspectos, ampliamente comentados en todos los foros y en todas las formas. Ante esta propuesta, nuestro comentario en su momento fue de que no todo lo propuesto iba a ser aprobado, tal es el caso que el día 23 de febrero Manlio Flavio Beltrones presento iniciativa política del PRI. La iniciativa recién presentada por el Coordinador del Grupo Parlamentario del PRI en la Cámara de Senadores, en contra partida a la presentada por el Ejecutivo, tiene en esencia dos coincidencias: reelección de legisladores hasta por nueve años y para senadores para un máximo de 12 años, aún cuando en lo particular no soy partidaria de este aspecto. Además prevé la eliminación de los senadores de representación proporcional y la eliminación de cien diputados de la misma vía. La iniciativa priista, al no considerar el resto de las propuestas del presidente, por exclusión, simplemente las rechaza, lo que significa que no serán consideradas como materia de consenso o dispuestos a discutirlas. En cambio, introduce otras propuestas no menores, que seguramente también tendrán que ser analizadas a detalle y de las cuales, tampoco todas tendrán éxito. La propuesta del PRI son 15 temas, sin embargo solo mencionaremos as que consideramos las más reelevantes: legisladores que no asistan sin causa justificada a sesiones de trabajo en comisiones, en ambas cámaras, se les descontará la dieta del día correspondiente. Esta propuesta de hecho ya se prevé en algunos ordenamientos pero es letra muerta, aunque considero que es totalmente viable. Que el Presidente de la República asista a presentar su informe de gobierno expresándose mediante un mensaje y asista también a sesiones de las cámaras a exponer sus proyectos de ley. Esto es una modalidad importante que mejora sustantivamente la comunicación entre poderes, que no necesariamente significa sometimiento del Ejecutivo, sino simplemente ejercicios de comunicación. Otra propuesta importante es que se desaparezcan las partidas secretas en el Presupuesto de Egresos, lo que significa transparencia en el manejo y aplicación de los recursos públicos. Convocar a consulta popular en temas nacionales de especial trascendencia, a solicitud del ejecutivo y con el acuerdo de ambas cámaras. Esta propuesta mejora sustancialmente la del Ejecutivo en cuanto a empoderar al ciudadano y le quita matices de manejos ocultos o ulteriores. Autonomía plena al Ministerio Público, que da como resultado convertir a este órgano en autónomo, independiente del Ejecutivo y por periodos trasexenales. Nada mejor para que la procuración de justicia se revuelva con los intereses políticos del gobierno en turno y tenga la capacidad de decisión necesaria sin influencias de ninguna naturaleza. Eliminar la faculta de investigación que actualmente posee la Suprema Corte de Justicia de la Nación, transfiriendo tal faculta a la Comisión de Derechos Humanos, propuesta que ha sido ampliamente demandada por los foros académicos, en razón de que no es útil y además desgasta al máximo tribunal. Que los funcionarios que no acepten las recomendaciones de la Comisión de Derechos Humanos podrían ser llamados por las Cámaras con el objeto de que expongan sus motivos. Esta propuesta podría no ser del todo adecuada, ya que desnaturaliza la función de la Comisión de Derechos Humanos. También se propone que el Congreso sea el único que apruebe la suspensión de garantías y ya no la Comisión Permanente es viable, en razón de que esta facultad se justificaba cuando los medios de transporte hacían difícil el traslado de los legisladores a la capital del país, lo que hoy en día ya no tiene sustento. Además la iniciativa eleva el umbral de los requisitos para decretar la suspensión de garantías, lo que en todo caso, es sano. Otra propuesta es que los integrantes del Gabinete sean ratificados por la Cámara de Senadores, salvo los de Marina y Defensa Nacional. Esta es una propuesta que apunta al semiparlamentarismo, lo que va en contra del sistema presidencia que vivimos. Desde mi óptica esta propuesta tendrá mucha discusión y no tiene un destino garantizado, al menos por ahora. Que el Secretario de Gobernación sea el sustituto del Presidente en caso de que éste falte, es un aspecto digno de considerar, ya que se dice que actualmente no es clara la regulación constitucional al respecto. Quizá este tema será uno de los más discutidos, porque esta regla de sustitución puede actualizarse de muy distintas formas y maneras que, incluso, han sido instrumentadas en México en el pasado y fueron eliminadas por los aspectos negativos que llevan implícitos. A nuestro juicio la regla establecida en la Constitución funciona, aun cuando no se ha implementado en el pasado reciente. Estas son en lo sustantivo las propuestas y nuestros comentarios generales van en el sentido de que han sido bien recibidas en lo general por los diversos sectores, ya que implican la actualización de una serie de figuras y medidas que han caído en la obsolescencia dada la modernidad en la que vivimos. Seguramente otros partidos habrán de presentar sus respectivas propuestas; sin embargo, desde ahora adelantamos que con toda seguridad las propuestas del PRI, tendrán un mayor éxito que las del propio Presidente, dada la configuración de las fuerzas políticas en las Cámaras.