Libre Expresión/Carlos Monge

22:43:49 16-02-2010

Carlos Alberto Monge / Quadratín

SECCIÓN: Analistas



INICIÓ LA RECTA FINAL “La experiencia no consiste en lo que se ha vivido, sino en lo que se ha reflexionado”. José María de Pereda. (1833-1906). Escritor español. Leonel Godoy Rangel llegó a la mitad del camino en su encomienda como gobernador de Michoacán. Será el primero en ejecutar una administración estatal más corta a lo habitual, así que prácticamente ha empezado ya con la recta final. Ha iniciado su tercer año donde la expectativa poblacional radica en ver resultados contundentes, promesas cumplidas… especialmente en estos tiempos donde los asuntos electorales ya no esperan a que llegue el último año de un gobierno, como ya sucede en Michoacán, donde los ilusionados con el Solio de Ocampo trabajan con especial ahínco desde hace varios meses, en construir su candidatura. Podría ser sólo este motivo, el que justifique la expectativa poblacional de ver resultados cuanto antes. Al respecto, cabe destacar que el mandatario michoacano, Leonel Godoy Rangel, fue enfático durante su mensaje político con motivo del segundo informe de labores, al señalar que ha cumplido el 83 por ciento de los compromisos adquiridos al asumir la gubernatura. Sin embargo, difícilmente los michoacanos saben a ciencia cierta o recuerdan a qué se refiere Godoy Rangel al destacar semejantes logros. Valdría la pena que cuanto antes se especificarán esos más de 250 compromisos alcanzados. Especialmente porque los Programas de Desarrollo que presentan los gobernantes al principio de su administración, prácticamente sin excepción, carecen de retos claros; con lo que alcanzar metas se convierte en un asunto meramente subjetivo. Por citar algunos ejemplos, si usted revisara dichos documentos se encontrará compromisos como: “mejorar el nivel educativo del estado”, sin especificar cuál es la meta o el rubro que se pretende mejorar. Asimismo, “generar más empleos”, atraer “mayores inversiones”, “incrementar el número de turistas”, “mejorar la transparencia”, “disminuir la corrupción”, “crecer la red carretera” y un largo etcétera donde la falta de números fríos, impiden hacer una evaluación más cercana a la realidad. En la era de Lázaro Cárdenas Batel, como gobernador de Michoacán, el entonces coordinador de Planeación, Octavio Larios, pretendió construir un programa donde las metas realmente fueran medibles; incluso alguna vez informó a los ciudadanos a través de los medios de comunicación, de cómo iba el cumplimiento de objetivos en la administración lazarista. Sin embargo y aunque el intento fue bueno, el programa no convenció, ni dio los resultados esperados. Pero ahora, bien valdría la pena que el actual responsable de la Planeación en el estado, Erick López Barriga, realizara un nuevo esfuerzo por hacer medibles los retos, para a la vez, hacer demostrables los logros anuales de la actual administración godoyista. Pero, señores diputados, ustedes también podrían generar el esquema de medición de logros, tienen toda la información necesaria y con ello, ayudarían a los ciudadanos y ustedes tendrían menos dudas y más elementos de juicio. Considero que con un esfuerzo de esta naturaleza, el informe de labores podría mejorar, ser más claro, medible, comprobable y hasta contundente, si como lo señaló el mandatario estatal el pasado domingo, se han cumplido ya el 83 por ciento de los compromisos adquiridos. Con un esfuerzo en este sentido, los ciudadanos ganarían además transparencia, toda vez que ante la imposibilidad de comprobar todo lo que dice el informe de labores, ya que ni la Auditoría del Congreso es capaz de ello, por lo menos habría mayores parámetros para detectar logros, fracasos y pendientes. Considerando además, que a lo largo de la historia michoacana, no ha habido Legislatura lo suficientemente capaz e independiente, que glose el informe debidamente, con un interés general y no sólo con los intereses de 5 fracciones de colores, porque ya ni a ideológicas llegan, o incluso a intereses particulares de los 40 que la conforman. Lo anterior se puede demostrar sólo con un vistazo al pasado reciente, donde el PRI dejó de ser mayoría absoluta y supeditada al Ejecutivo en turno, donde las cuentas públicas se aprobaban sin mayor contratiempo, con la impotencia de la oposición que apenas le alcanzaba para hacer algún señalamiento en tribuna. Con la conformación de una legislatura plural, tanto a nivel nacional como en el estado, crecieron las expectativas ciudadanas de que ahora sí habría reales auditorías, que se sancionaría a los irresponsables y que las leyes podrían modificarse para que dichas sanciones fueran ejemplares. No ha sido así. De tal manera que las leyes para sancionar funcionarios irresponsables, como las de Responsabilidades de los Servidores Públicos, se mantienen obsoletas… ¿para qué modificarlas? Los políticos en el poder saben que ellos son los primeros que perderían, entonces, mejor las dejan igual. Así se fueron 6 años de la administración de Lázaro Cárdenas Batel, donde panistas y priistas que pasaron por el Congreso michoacano, se cansaron de señalar que había irregularidades, desde que se descubrió la adjudicación de obra pública a favor de Carlos Ahumada y hasta los préstamos que hoy tienen endeudado a Michoacán. Pese a tanto discurso y hasta berrinches públicos, ni azules, ni tricolores pudieron hacer realidad la expectativa ciudadana. Las cuentas públicas de todos esos años, se aprobaron sin mayores problemas, aunque eso sí, con muchas dudas entre los michoacanos. La actual conformación de la Septuagésima Primera Legislatura, tiene los elementos para trascender, para ayudarle al gobernador Leonel Godoy, a que las cosas se hagan de mejor manera, transparentes y sancionando a quienes cometan irresponsabilidades. Esta vez el compromiso asumido por los legisladores en voz de Guadalupe Calderón fue directo, conciso. Se olvidaron de la crítica fácil y comprometieron un análisis exhaustivo. Ojalá esta vez sí cumplan. Ojalá no se les olviden todos y cada uno de los reclamos y observaciones que han hecho, especialmente los partidos de oposición, respecto al trabajo de varios funcionarios de la administración estatal, pero sobre todo, ojalá que actúen en consecuencia. El desprestigio legislativo se lo han venido ganando a pulso y la desconfianza de la población en los logros anuales de un gobierno es evidente. Así que ojalá que cada poder asuma su responsabilidad, si quieren que los michoacanos les crean. Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, gracias.