Santiago y El Rufo/Santiago Heyser

13:23:46 10-02-2010

Santiago Heyser Beltrán / Quadratín

SECCIÓN: Analistas



“¿Y nuestro ejército?” Uruapan, Michoacán, 8 de febrero del 2010 R- Hace algunos años, leí del interés de naciones extranjeras del primer mundo en destruir los ejércitos en Latinoamérica, como medida primera para poder sojuzgar a nuestros países. S- Mi Rufo, creo que ves mucha tele, ya ponte a hacer algo de provecho. R- Grrr, no lo tomes a la ligera mi Santias, el libro existe y se llama: “El complot para aniquilar a las fuerzas armadas y a las naciones de Iberoamérica”, lo distribuye EIR, la organización que dirige Lyndon Larouche, dirigente y político norteamericano al que, por razones políticas metió a la cárcel el gobierno de George Bush –padre-. S- ¡Ah jijos!, si afectó los intereses de los Bush, en automático estoy de su lado. De los mayores monstruos y genocidas que ha producido la humanidad, registro a dos: Hitler y George W. Bush, digno hijo de su padre. R- Guauuu, comparto, bajo la premisa de que: el enemigo de mi enemigo es mi amigo. Todo aquel que esté en contra de los, en mi opinión, criminales Bush, está de mi lado. S- Fíjate que esa es una posición inteligente que deberíamos compartir los mexicanos, la de unirnos en contra de enemigos comunes. R- Guarf, guarf, guarf, no me hagas reír, mi Santias, que traigo mis perrunos labios partidos. En México hacemos precisamente lo contrario, nos enfrentamos, nos confrontamos, nos criticamos y nos obstaculizamos los que nos suponemos con intereses comunes; así podemos ver a una sociedad civil michoacana fragmentada, por decir lo menos, mientras los malosos están requetebién unidos y organizados. S- Pues si, igualmente podemos ver a las diferentes iglesias enfrentadas en la guerra comercial que libran por tener mayor rating y número de feligreses, en tanto nuestra sociedad se desmorona en lo moral. R- Auuu. Y ni que decir de las instituciones, mi Santias; hoy el gobierno federal ningunea y denigra a nuestro ejército, cuando hasta ahora es el último dique en contra del crimen organizado. Primero lo exhibe dejándolo al margen de la persecución y matarile de Arturo Beltrán Leyva, “El jefe de jefes”, y después, en forma casi vergonzante lo sacan de Cd. Juárez exhibiéndolo en su ineficacia y dejando en la percepción ciudadana que tenemos un ejército infiltrado, corrupto, ineficaz y agresor de los derechos humanos. S- ¡Ya te entendí!, perro. Estas sugiriendo que el gobierno calderonista le está siguiendo el juego a los poderes extranjeros que pretenden tener bajo su bota a los países latinoamericanos y cuya estrategia es aniquilar a las fuerzas armadas de esas naciones para dominarlas sin que opongan resistencia. R- Guauuu, ni yo lo podría haber dicho mejor mi Santias. Esa es mi perruna opinión, que al denigrar a nuestro ejército, nos dejan sin defensa en contra de intereses extranjeros. S- Pues estás mal, perro. Yo conozco a Jelipe y es un hombre honesto y nacionalista. R- Auuu, yo no dije que el preciso fuera deshonesto o entreguista, lo que dije es que hace cosas que dejan al ejercito muy mal parado y que queriendo o no, juega el juego de quienes ven a México como botín a repartirse. S- Pues aún así no sería Jelipe. Yo responsabilizaría más al Congreso por poner en la congeladora la propuesta legal que daría sustento legal a las acciones del ejercito, hoy en estado de indefensión y en riesgo de que en un futuro cercano algunos de sus integrantes sean acusados por actos ilegales; ya que el marco jurídico no permite la ejercito realizar acciones policíacas. Te doy un ejemplo, los retenes carreteros son ilegales, pero ahí están los verdes en todos lados buscando protegernos y arriesgándose a demandas penales. R- Guarraguauuu, mi Santias ¡Muy bien!, ese es el punto, que nuestras instituciones, la presidencial y el Congreso, están vilipendiando a nuestro ejército, en perjuicio del interés nacional. Esta es una estrategia, pensada o no, similar a la que los mendigos congresistas perpetraron al quitarle al ejercito la salvaguarda de nuestra Constitución Política, al hacerlo, hoy se puede violentar flagrantemente la Constitución sin penalización alguna, es decir, al sacar al ejército de la defensa de la constitucionalidad, se construyó el modelo de impunidad para gobernantes y congresistas que la violen, no en balde el desmadre que tenemos y los niveles de corrupción que vivimos. S- Pura crítica, mi Rufo, ¿o tienes alguna propuesta? R- Auuu ¡Clarines! Primero, dar el marco jurídico que permita al ejército actuar dentro de la Ley. Segundo, recordarle al Secretario de la Defensa, que juró defender a México y sus leyes, antes que obedecer órdenes sustentadas en la ilegalidad. Tercero, regresar al ejercito la salvaguarda del cumplimiento del orden constitucional para acabar con la impunidad de políticos y gobernantes y, finalmente, reconocer que hay intereses ajenos al interés nacional, que hoy afectan nuestra soberanía y nuestra autonomía, y actuar en consecuencia. S- ¿Y tu nieve de que la quieres, mi Rufo?... El Plan Mérida ya es una realidad, ya los gringos pagaron con cacahuates nuestra subordinación… Y el ejército calladito… Un saludo una reflexión. Santiago Heyser Beltrán E-Mail: rufo_y_sammy@hotmail.com