“Los ridículos de la PGR”
R- Grrr, hay quienes justifican los desfiguros de la PGR al presentar la controversia en contra de los matrimonios entre personas del mismo sexo, no soy de esos; creo que al hacerlo la institución deja de ver por todos para defender una posición equivocada de mi Iglesia Católica y del presidente Calderón, su jefe.
S- Mi Rufo, creo que te metes en camisa de once varas al argumentar en contra de una posición religiosa. Mi agüelita me enseñó que si quieres conservar amistades: no discutas de política, ni de futbol, ni de religión.
R- Auuu… Con esa propuesta ratificas mi percepción de que Uds., los humanos, son puro jarabe de pico y se auto asignan mentirosamente la calidad de seres inteligentes.
S- Pues te puede incomodar perro acomplejado, pero los humanos a diferencia de los animales, somos seres inteligentes y hechos a imagen y semejanza de Dios.
R- Auuu. Mi Santias, como diría Jack el Destripador: Vamos por partes… Primero, eso de que son la raza inteligente está por verse; ¿Cuándo has visto a un perrito fumando?
S- Este, cajúm, cajúm, pues nunca.
R- Guau, lo que confirma que los únicos pendejos que se dañan solos son los humanos ¿verdad?
S- Creo que me quieres hacer bolas, perro maldito.
R- Guarf, guarf, guarf, no me hagas reír, mi Santias, que tengo mis perrunos labios partidos… De lo segundo mejor cierra la boca; eso de estar hechos a imagen y semejanza del Creador es indefendible. Quisiera imaginarme diosito borracho en el Bar Bar o destruyendo la naturaleza o mintiendo como Uds. lo hacen con regularidad y nomás no; no es posible imaginar al Creador siquiera parecido a Uds. los humanos: depredadores, fraudulentos, destructivos, soberbios, mentirosos y tontos. Y además, alegando a lo tarugo en su nombre.
S- Me parece que al insultar te descalificas, perro.
R- Auuu, yo no insulto, describo, que no es lo mismo.
S- Mira Rufo, soy de los que consideran que la actitud de la PGR es en defensa de la moral y las buenas costumbres, y para que no creas que es mi rollo, cito los argumentos de un buen amigo y buen católico: “Quiero iniciar con un comentario externado por el presidente nacional del PRD. El dijo que la ley de Dios no puede estar sobre la ley de los hombres y que por esa razón, deben parar los debates y discusiones, además de que toda persona que esté en este país, debe respetar sus leyes.
Esto es parcialmente cierto, pero hay un principio de derecho, que es el de jerarquía de leyes. Esto, más o menos quiere decir que, las leyes secundarias, los reglamentos y las normas menores (así se les llama), no pueden estar sobre la Constitución de México. Si lo anterior fuese aceptado y sabiendo que la ley divina y la natural están perfectamente alineadas y que la segunda depende de la primera, la tercera, que es la ley humana, debería estarlo también y quedar sujeta de la misma manera a las otras dos.
R- Grrr. Para tu carrito, mi Santias, aquí empieza el conflicto; asumir que la ley divina y la natural están alineadas, es falso, cosa de ver las arbitrariedades cometidas contra Galileo por parte de la Iglesia Católica, argumentando la ley divina. El otro error, muy comprensible, es pensar que le ley divina corresponde a la religión que cada uno practicamos, es decir, bajo el amparo de ese argumento, es como lo fundamentalistas deciden asesinar a quién se burle de Mahoma. La pregunta es; ¿cuál es la ley divina?, ¿la de los católicos, la de los musulmanes, la de los judíos?, cada uno dirá que la propia. Es por eso que el Estado Laico, que hoy cuestiona la Iglesia Católica mexicana, es la solución respetuosa para la convivencia entre humanos con creencias diferentes.
En este contexto, el del respeto a formas de pensar diferentes, la solución al debate sobre el matrimonio de homosexuales es muy sencillo; si la Iglesia está en contra, pues que los excluya del matrimonio religioso y punto. El problema es cuando estos cuates quieren imponer sus formas de pensar o no pensar a los demás y reclaman que las leyes civiles se ajusten a su pensamiento religioso, o peor aún, cuando pelean por imponer sus criterios a los demás. Y no es que quiera defender a Jesús Ortega, quién es indefendible por incongruente y manipulador, simplemente que solo en el respeto a nuestras diferencias, espíritu de la Constitución, es posible la convivencia y la unidad nacional.
S- Me convenciste, perro, creo que tienes razón: al presentar una controversia constitucional para defender una posición religiosa en contra de la autoridad civil, la PGR juega el vergonzante papel de alcahueta y nos confronta, como lo hace la Iglesia con su posición intransigente.
R- Auuu, así es, grave y estúpido dividir a los mexicanos, que hoy deberíamos estar unidos con nuestras autoridades en contra del crimen organizado. Por donde los veas, una tontería más derivada de poner funcionarios pendejos por amiguismo y no por capacidad. Auuu.
Un saludo una reflexión.
Santiago Heyser Beltrán
E-Mail: rufo_y_sammy@hotmail.com