La división en el Congreso del Estado/Ana Brasilia Espino

14:22:39 21-01-2010

Ana Brasilia Espino Sandoval / Quadratín

SECCIÓN: Analistas



La semana pasada, concretamente el viernes 15 inicio el tercer año de la actual legislatura, que en esta ocasión será de cuatro años. Durante la ceremonia de apertura se escucharon los posicionamientos de todos los partidos políticos con representación en el Congreso local, los que de manera general, no hicieron más que refrendar sus compromisos de los dos años anteriores y agregar algunos elementos a sus agendas legislativas. En la sesión se advirtió que PAN y PRD ya habían cambiado de coordinador de sus respectivas fracciones, en el caso del PAN regresa nuevamente Morelos Borja y del PRD arriba Mauricio Prieto. En el primero de los nombrados ya había sido coordinador durante el primer año de la legislatura y, en razón de ciertas presiones internas dejó el cargo a otro de sus compañeros y, pese a que aún existe oposición de la mayoría de los diputados panistas para que Morelos sea el coordinador, por disposición de los estatutos de ese partido, es el Presidente del CDE el que lo designa. Es importante advertir que la semana pasada cuando se conoció la noticia del regreso de Morelos a la Coordinación, los diputados montaron en cólera y manifestaron su rechazo, incluso el propio designado en la sesión señalada cuando lo saludaban decía “no se si deban darme el pésame mejor”. Ante esta panorámica las formas internas del PAN se hicieron presentes y llamaron al orden a los diputados quienes aceptaron bajo protesta, lo que indica que este asunto podría ir bajando de tono en los próximos días, a menos que, suceda algo que reviva la disputa. Se dice que el esquema que prepara el Dr. Morelos es el mismísimo que le llevaría a la presidencia municipal, el tiempo nos dirá si eso es verdad. Por su parte en el PRD desde el año pasado una serie de diputados venían haciendo presión para desmontar a Morón del cargo de coordinador, lo que no era nada extraño pues ese partido siempre ha mostrado ser inconforme por naturaleza en cuanto a ese cargo se refiere, solo basta recordar los escenarios de disputa marcada que se presentaron en la anterior legislatura entre Jorge Reza y Mari Cruz Campos. Así que en esta ocasión no fue la excepción, ya que la salida de Morón no es por voluntad propia dicho con toda claridad, sino producto de una lucha interna que lleva al reacomodo de las fuerzas internas. Ahora el ex líder magisterial podrá dedicarse de lleno a construir su escenario hacía la gubernatura. En cuanto al PRI todo parecía indicar que las cosas iban viento en popa, era la única fracción que se había mantenido unida, con el mismo coordinador y sin cuestionamientos internos, al menos hechos públicos; pero algo sucedió, algo verdaderamente sustancial que llevó a tres de los diez diputados a escindirse, no de la fracción, sino de la coincidencia con el resto y principalmente con su coordinador. Conforme pasen los días habremos de ir conociendo más información de las causas, ya que en las declaraciones del martes, los diputados inconformes dejaron entrever únicamente que se trata de desatenciones, pero no creemos que eso sea todo. Es singular el hecho en razón de que esta decisión deja en una condición de mayor desventaja al PRI en la Cámara pues si de por si son la fracción minoritaria y, por tanto, menos influyente, ahora el que tres diputados queden libres les da la oportunidad a las otras dos fracciones (PAN y PRD) a buscarlos y tratar de hacer mayorías mas estables. En este caso será donde el Coordinador priista muestre sus capacidades pues había nadando en aguas tranquilas hasta ahora. Pasalagua, que es uno de los diputados inconformes es, no el único, pero si un líder que ha demostrado capacidad de contradicción con aquello que no le parece, y quien ahora además tiene el pretexto de que la CNOP quedó en manos de Villaseñor apenas el sábado pasado, lo que hace suponer cierto grado de conflictiva externa. Con todo, es conveniente destacar que un cuerpo colegiado como el Congreso precisa de liderazgos estables, lo que de ninguna manera significa que alguien se deba perpetuar en determinado cargo; es decir, no se trata de que no exista rotación de coordinadores, sino de que ésta se de en pleno consenso interno en cada fracción a efecto de que conserven hacía afuera el voto ponderado que les hace ser valiosas y fuertes una frente a la otra. Por otra parte, la divergencia en el interior de las fracciones se traduce a su vez en un elemento paralizante de la actividad legislativa ya que los acuerdos para sacar adelante la agenda legislativa se dificultan terriblemente. En cualquier Congreso la agenda legislativa se divide en tres: los asuntos obligados, de trámite y de consenso inmediato forman el primer paquete; el segundo lo conforma todas aquellas iniciativas que generan consensos cuando menos de mayoría ya sea simple o calificada, y un tercer grupo lo integran todas las iniciativas o asuntos que de plano no generan ni van a generar acuerdos, razón por la cual el rezago legislativo es abundante. Si esto lo vemos detenidamente, luego entonces encontramos que ante una situación de inestabilidad o confrontación de las fracciones legislativas no sólo entre si, sino al interior de las mismas, automáticamente nos llevan a la idea de que el Congreso está trabajando fundamentalmente en el primera de las posibilidades, es decir, en lo de trámite y que los otros dos rubros, que son además los de mayor trascendencia, simplemente no tendrán avance.