Si usted considera, como este voyeur, que la cartelera cinematográfica no ofrece más que películas intrascendentes o mega éxitos que acaparan pantallas como Avatar, una opción para remediar la sequía consiste en voltear los ojos hacia conocida tienda de CD y DVD ubicada en conocido centro comercial de esta capital michoacana (cuyas iniciales son Las Américas), en donde es posible encontrar verdaderas joyas de la cinematografía mundial a precios muy accesibles. Un tip: busque en la sección Cine de Arte y se encontrará con filmes como los siguientes, todos ¡a menos de 70 pesos!
La Aventura (1960), de Michelangelo Antonioni, director, entre otras películas, de ”La noche”, ”El eclipse”, ”El desierto rojo” y quizá la más exitosa: ”Blow up”, que obtuvo la Palma de Oro en Cannes. Dice la RAI (la empresa estatal de radio y TV de Italia) sobre La Aventura: “El film reflexiona sobre la incapacidad de identificación del individuo con una sociedad cada vez más mecanizada, tema que dio origen a un cine que se podría definir de alienación.
“Durante un crucero por las islas Lipari, Anna (Lea Masari) desaparece en la nada. Su marido Sandro y sus amigos la buscan desesperadamente sin ningún resultado. Durante la exploración, Sandro se enamora de Claudia (Mónica Vitti), una amiga de Anna. Los dos, con el pretexto de seguir investigando, en realidad emprenden un viaje de amor.”
Kika (1993) de Pedro Almodóvar. Este director español fundó en 1985, junto a su hermano Agustín, la compañía productora El Deseo, cuyo primer producto sería La ley del deseo(1986), al que seguirían Mujeres al borde de un ataque de nervios (1988), ¡Átame! (1989) y Tacones lejanos (1991), que le permitirían lograr ya repercusión internacional, sobre todo en Francia, y abundantes premios internacionales. Todo sobre mi madre (1999), obtuvo el Óscar, en la categoría de Mejor película en lengua extranjera, y Hable con ella(2001) también obtuvo muchos reconocimientos internacionales. Kika cuenta la historia del personaje del mismo nombre, interpretada por Veronica Forque, una joven maquillista, quien es llamada a la mansión de Nicolás (Peter Coyote), un escritor estadounidense, para maquillaje el cadáver de su hijastro, Ramón. Ramón, que no está muerto, es revivido por las atenciones de Kika y ella luego se muda a vivir con él.
Hannah y sus hermanas (Woody Allen, 1986). Se trata de una de las mejores cintas en la filmografía de este original director, guionista, actor y músico neoyorkino. Narra lo que ocurre en una familia norteamericana durante dos celebraciones del día de Acción de Gracias: los personajes principales son tres hermanas: Lee (Bárbara Hershey), la mujer de Frederik (Max Von Sydow), un viejo pintor misántropo; Holly (Diane Wiest), quien sueña en convertirse en escritora o actriz, o alguien famosa, y Hannah (Mia Farrow), esta sí famosa actriz, madre hermosa, inteligente, buena esposa, buena hermana, en resumen la mujer perfecta, el pivote de la familia. El equilibrio comienza a romperse cuando el marido de Hannah, Elliot (Michael Caine), se enamora de Lee, quien deja a Frederick. Los enredos evolucionan y al año siguiente, en la comida de Acción de Gracias la situación hace crisis.
Trono de sangre (1957) y Barbarroja (1965) de Akira Kurosawa. El más conocido director de cine japonés, modificó con su forma de narrar la “sintaxis” cinematográfica. Estas dos películas son una buena oportunidad para acercarse a la monumental obra de Kurosawa, director también de Los siete samuráis (1954), Rashomon (1950), Dersu Uzala (1975),Kagemusha los sueños del guerrero (1980), Sueños de Akira Kurosawa (1990), entre un muy largo etc. Trono de sangre se inspira en Macbeth de William Shakespeare, y se desarrolla en el Japón feudal. Narra la historia de Washizu (Toshiro Mifune) desde que, después de una batalla encuentra junto a su mejor amigo Miki, a una bruja que le profetiza un futuro de poder para él y su amigo. Barbarroja, por su parte cuenta la historia del joven doctor Noboru Yasumoto (Yuzo Kayama) quien llega a la clínica del doctor Barbarroja (Toshirô Mifune) para realizar sus prácticas de especializaciónn. Pronto, el nuevo interino adopta una actitud arrogante. Empieza a beber en exceso, se niega a llevar uniforme y se rebela contra el resto de los médicos. El doctor Barbarroja intentará que recapacite enseñándole lo que significa ser un buen doctor.
Así que aquéllos de ustedes que no soporten el comercialismo barato (bueno ni tanto, pues se gasta uno una fortuna yendo al cine) o que quieran volver a ver o conocer por primera vez alguno de estos clásicos de la cinematografía mundial, cuentan con esta opción.