PAN y PRD, amantes de ocasión
Al arranque de la segunda década del presente milenio el pragmatismo coyuntural parece imperar por encima de las ideologías partidistas. En aras de encarar con mayores posibilidades de éxito y sin poder acertar qué hacer o cómo detener el avance que registra el PRI en todo el país, sus antagonistas históricos PAN y PRD, pulsan de nueva cuenta la posibilidad de amancebarse y en dupla combatir a quien se perfila a retornar al poder presidencial.
Amagues que buscan pulsar reacciones tal vez entre militantes, pero sobre todo entre potenciales electores, se hacen a través de César Nava y Jesús Ortega, para oficializar esta unión marital que de darse echará por los suelos cualquier dejo de credibilidad a las “doctrinas” que presuntamente enarbola cada uno de los partidos por ellos representados en el plano nacional.
La obsesión por apoderarse de entidades claves como Oaxaca, Veracruz, Puebla y Tamaulipas, los tiene en pleno romance y tanto el “Chico Maravilla” del blanquiazul como “El Espurio” del sol azteca, ponen condiciones para legalizar el concubinato y así dar pelea al muerto resucitado en que se ha convertido el PRI, partido que ha resurgido de sus cenizas más por errores del adversario que por méritos propios.
El PRD que ha perdido en los últimos tres años más de 15 millones de votos por el radicalismo de su ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador y vive la división más severa de su corta historia, no siente ningún pudor y busca cohabitar bajo las sábanas de sus acérrimo rival. Juntar la derecha con la izquierda es su afán y con ello la muerte de las ideologías está asegurada.
Inmersos como están en esa cena de negros que escenifican con magistral actuación su hordas de caníbales, recurren a lances desesperados como el intento de hacer candidato a gobernador de Tamaulipas a Lino Korrodi, el principal promotor de la candidatura del títere de Marta Sahagún, empresario a quien se debe la idea de formar el club de notables “Amigos de Fox” y pasó la charola ante los hombres de dinero para hacer posible el arribo del PAN a la presidencia en el 2000.
Y sí en ese club están los que aún son señalados con índice de fuego por los radicales del perredismo como “saqueadores” de este país, eso parece poco interesar ahora que se trata de llevar a un “explotador de pobres” como candidato del partido que se dice defender “a los jodidos”.
En el PAN cuyos actores políticos han tenido la oportunidad de gobernar a México durante una década sus resultados son, por decir lo menos, deprimentes, opacos ante su falta de oficio para ejercer el poder. En cambio han sido voraces saqueadores de las arcas públicas y tienen hoy al país sumido en la más desastrosa crisis económica que se recuerde.
Aquí contando además con el aderezo aún no explotado de ser exigidos por los mexicanos todos a que nos digan a dónde fueron a parar los millones de millones de pesos que durante los últimos 10 años ingresaron al país como producto de los excedentes del petróleo y que avivan aún más la indignación de quienes somos sometidos a pagar los platos rotos de la corrupción y el dispendio a través de altas cargas tributarias y procesos inflacionarios que rayan en lo criminal para el bolsillo de las mayorías que habitamos este país.
Con estos botones de muestra el pragmatismo coyuntural que no la riqueza ideológica ni consolidación de proyectos sustentados en las doctrinas que ambos partidos dicen enarbolar, es que los potenciales amantes se sientan a preparar el bodorrio y cual doncellas en exposición, esperan saber cuál de las dotes a entregar resulta más ventajosa para cada de una de los contrayentes.
Así sin mediar recato alguno César Nava y Jesús Ortega se besuquean y lanzan arrumacos en espera de que sus representados (?) acepten que todo lo hacen por el “bien de México” y que la única forma de detener el avance que registra el PRI, es así, comprometiendo los principios que dieron origen a la formación de dos corrientes partidistas diametralmente opuestas pero que hoy, bajo un alquimismo ramplón, buscan convencernos que el aceite y el agua pueden mezclarse entre sí.
La apuesta a que el colectivo se vea invadido de amnesia repentina y se olvide que Vicente Fox ha dado la voz de arranque para combatir al Presidente Felipe Calderón desde las entrañas mismas del blanquiazul, pese a que sus cuentas públicas no han sido avaladas aún en el Palacio de San Lázaro.
Intentan también con este amorío de escándalo frívolo que se minimice el mensaje que envió el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano a lo que queda de PRD al asistir como invitado especial a un acto organizado por el PRI y donde el mismo fundador del sol azteca habló de posibles alianzas “con todos menos con el PAN”.
De esta manera el inicio de la década no sólo es desastroso para los bolsillos de los mexicanos en su inmensa mayoría, sino también acusa los estragos de una crisis partidista donde lo menos que interesa es el proyecto a enarbolar. Lo que importa por encima de cualquier cosa es obtener el poder y mantenerse en él para enriquecer bolsillos de unos cuantos a costa del sacrificio de los más.
¿Y los jodidos del Pejidente legítimo, dónde encajan? En ningún lado pues hasta el momento López Obrador no ha abierto la bocaza ni siquiera para emitir opinión del lance que tuvo Cárdenas Solórzano hace unos días en el evento cenecista al que llegó del brazo de Beatriz Paredes, quien dicho sea de paso, será la única beneficiaria de este embrollo cuando de cobrar facturas a Enrique peña Nieto y Manlio Fabio Beltrones, se trate.
Lamentable para el país que se registre una década perdida, de un estado fallido, que debamos presenciar una transición política que ha fracasado en todos los terrenos de la administración pública y el quehacer político, que se viva un odio atroz entre quien se dice despojado de un triunfo electoral y quien no lo ha sabido o podido capitalizar para bien de México, ya no se diga del partido que lo impulsó.
Pesar por vivir una economía inválida, en etapa terminal, sin empleos, víctimas eternas de malos servicios y, fundamentalmente, inermes ante el avance que registra el crimen organizado que ve crecer geométricamente su poderío, ganando la guerra al gobierno y haciendo del secuestro, la extorsión, las ejecuciones y todos sus excesos, una forma aterradora de vida a la que debemos someternos sin derecho de réplica.
Pero todo esto no parece importar mucho a quienes hoy son, por decirlo con eufemismo, amantes de ocasión a punto de entrar en tórrido idilio pasional.
Pocos logros pero mucha pirotecnia
Y si mal andamos en lo nacional, en el terreno local las cosas no son mejores.
Porque a raíz de que en octubre pasado Germán Tena Fernández, en su calidad de dirigente estatal del PAN aceptará como viable una alianza de facto con el PRI para sacar al PRD del gobierno michoacano -incluyendo la posibilidad de aceptar como candidato a Fausto Vallejo Figueroa- lo demonios se soltaron y el gobernador Leonel Godoy Rangel se “enganchó” en el anzuelo lanzado para días después abrir las puertas a los perredistas que quieren sucederle en el cargo.
Así a falta de logros tangibles qué presumir en la administración, los involucrados con méritos o sin ellos, andan en la alocada carrera por ganar tiempo al tiempo y aunque distan 23 meses para la elección con que se renovará el mandato extraordinario que duraría 4 años -con una reforma electoral pendiente por aterrizar- lo más “productivo” que tienen a su alcance para ganar adeptos o avanzar posiciones es colgarse el mérito de la extradición de los presos michoacanos que desde mayo del año anterior fueron detenidos por presuntos nexos con el crimen organizado.
Silvano Aureoles Conejo, senador de la República y su desbocado ‘brother’ Antonio García Conejo, diputado local, buscan afanosamente hacer creer a la opinión pública que ellos y sólo ellos, son las artífices de que se haya traído de Nayarit al penal de Mil Cumbres a los detenidos en el llamado ‘michoacanazo’.
Huérfanos de logros, ya no se diga de ideas mucho menos de propuestas, ambos politiqueros siguen pensando que ganarán terreno ante los perredistas, primero y la adhesión con el consabido apoyo del aparato de estado, después, de Godoy Rangel quien se apresta a rendir apenas su segundo informe de gobierno y ya debe sortear el precio de una medida a todas luces imprudente, como es haber dado el banderazo de salida a una caballada que salvo honrosas excepciones, aparece famélica y deslucida.
En todo caso mucho valor deberán tener quienes quieran entrar a este juego sucesorio pues lo que estará por alcanzar resulta todo un reto porque nadie en su sano juicio querría “gobernar” por 3 años 8 meses –si no se altera la reforma vigente- una entidad que tiene como lastres una deuda histórica de más de 6 mil millones de pesos, además de una presencia significativa del crimen organizado que en muchas partes de la entidad está constituido como un auténtico poder tras el trono.
¿O será que aún así es atractivo llegar a gobernar Michoacán?
Hasta el más chimuelo masca clavos
Conste que en este asunto de la sucesión adelantada los que más han echado el gato a retozar son perredistas y panistas, porque a decir verdad los priístas siguen sumidos en la orfandad política y lejos, muy lejos de los afectos de Beatriz Paredes Rangel hoy más que nunca evidenciada por su cercanía con la familia Cárdenas con quien acuerda las derrotas que debe sufrir el tricolor en Michoacán.
Pero da como resultado que a los perredistas ya no les alcanza su “popularidad” y ven caer la votación por problemas internos, malos resultados en el accionar gubernamental y excesos de vanidad entre sus cuadros “más notables”.
De ahí que surjan voces que hablan de los acuerdos cupulares que necesariamente se tomarán cuando Felipe Calderón Hinojosa deba entregar a Enrique Peña Nieto la presidencia del país y que incluye posiciones en el Congreso Federal -por aquello de cuidar la salida- así como una que otra gubernatura en poder del PAN y donde se incluye Michoacán en alianza de facto con el PRI.
Por eso no es difícil aceptar que Godoy Rangel haya filtrado entre sus allegados que él hará todo lo que esté de su parte para que el PRD siga gobernando Michoacán y por ende no será obstáculo para ninguno de los que andan en plena campaña -“como a mí me sucedió en su momento”, dicen que dijo- para llegado el momento ir con todo el peso del aparato de estado en apoyo del que se encuentre “mejor posicionado”.
De ahí que todos anden con sus prisas.
Y como de oportunistas está plagado el ejercicio del poder y los partidos políticos, ya resurgió el repudiable Artemio Ortiz Hurtado quien luego de afectar la formación académica de millones de niños y jóvenes michoacanos -con la complacencia oficial, claro está-, ahora anuncia que surge a la vida pública la Asociación Civil “Va por Michoacán y por México”, con la que asegura buscará conformar un nuevo partido “para arrebatarle el poder a las fuerzas políticas dominantes en el país”.
Cínico como ha sido durante su trayectoria al frente del llamado movimiento democrático magisterial, ahora dice que “en México los partidos políticos no han podido ni han querido resolver los graves problemas que afectan a la población”.
Entendido como tal, el que cometió criminales acciones en contra de los educandos michoacanos al dejar de impartir cientos de horas clase, pretende ahora abrogarse la facultad de redentor y erigirse como salvador de la patria, una vez que en el PRD ya no ha encontrado eco a sus pretensiones políticas.
Por gentuza como Ortiz Hurtado sobran las razones para saber por qué México y Michoacán deben padecer por la opacidad con que se conducen sus gobernantes.
Dice el “muñeco diabólico” que “para la clase política mexicana lo que más importa es repartirse el país como si la política fuera un asunto de tipo patrimonialista, por lo que dejan al grueso de la población en estado de indefensión ante la crisis económica, la crisis de empleos, la crisis de seguridad y muchos problemas más que afectan a México”.
Se olvida que él mismo ha usufructuado el poder sindical para crear terror en instancias oficiales como en el Ayuntamiento de Morelia en donde tiene en calidad de “intocable” a su primo Roberto Meza Hurtado quien cobra como director de acceso a la información y ejerce como simple “administrador” del Mercado Independencia, donde ha sentado una política de hostigamiento laboral y mal trato contra aquellos que no se inclinan reverentes a su paso y le aplauden sus poses de divo venido a menos.
No dice Ortiz Hurtado que a cambio de no hacer “ruido” con tomas y plantones al Palacio Municipal, mantiene a su consanguíneo dentro de la estructura municipal -además de que Roberto Meza Hurtado tiene plaza en la Secretaría de Educación que cobra sin trabajar, un auténtico aviador- con la promesa que llegado el momento los votos de sus huestes serán para apoyar el proyecto político del alcalde en turno. Aunque lo mismo hizo en su tiempo con Salvador López Orduña y todos sabemos lo qué finalmente pasó.
De tal suerte que “Va por Michoacán, va por México” se perfila para ser una agencia de colocaciones de familiares, amigos e incondicionales en las estructuras de gobierno que ofertarán apoyar previamente con los “miles de votos” que extraerán de lo que queda de la corriente sindical que aún cree en gente como Artemio Ortiz Hurtado.
Será preciso preguntar quién y de dónde saldrán los recursos para mantener este “aparato” pues dudamos que Ortiz Hurtado le meta recursos aunque los tenga de lo mucho que lucró cuando tuvo la representación sindical a su cargo.
Y conste que es apenas el inicio de otra década ¿perdida?
Vale…