México está considerado actualmente como uno de los países con mayor potencialidad para la producción de biocombustibles, en razón de sus características geográficas y climatológicas que posibilita el cultivo de especies vegetales que sirven para producir este tipo de carburantes.
En el trópico húmedo mexicano que comprende los Estados de Tabasco, Veracruz, Chiapas, Campeche entre otros, se cuenta con características favorables para el desarrollo de plantaciones de palma de aceite y jatropha que son materias primas para la producción de biocombustibles.
Otros cultivos como las algas, el maíz y la caña de azúcar que son básicos para la producción de biocombustibles, pueden realizarse en grandes extensiones del territorio nacional.
Para la producción de etanol que es un biocombustible, México dispone de cultivos de caña de azúcar, sorgo dulce, remolacha y yuca; mientras que para producir biodiesel, el país dispone, y puede aumentar sus plantaciones y cultivos de palma de aceite, jatropha, girasol, canola, cártamo y soya, destacando los Estados que se localizan en el centro y sur del País por su capacidad agro-económica para producir etanol a base de caña de azúcar.
Asimismo en la región norte se reúnen las condiciones climáticas, geográficas y de biodiversidad, para la producción de etanol a base de sorgo dulce y remolacha tropical.
En el Plan Estatal de Desarrollo 2007-2012 de Tabasco, el gobierno de esta Entidad promueve la creación de un grupo de trabajo integrado por académicos y expertos para la investigación y desarrollo de biotecnología, financiando con fondos estatales, federales y de organismos no gubernamentales la elaboración de un diagnóstico de la situación del sector agrícola en el Estado y la factibilidad para producir biocombustibles.
El Plan Estatal de Desarrollo también impulsa la creación de una Agencia Regional de Desarrollo que integre a los Estados productores de cultivos para la generación de biocombustibles, con el fin de concertar ante la Federación políticas que alienten la productividad de este sector, además de fomentar la cultura de la energía renovable y el uso de estos energéticos entre la sociedad civil y el sector empresarial.
El uso del biocombustible sin duda beneficia enormemente al desarrollo sustentable de nuestro País, asimismo en materia ambiental se logra una disminución importante de la contaminación, y además se reduce la dependencia del consumo de los hidrocarburos derivados del petróleo.
Creo, que además de generar biocombustibles que impulsen la expansión de la planta productiva nacional sin efectos de contaminación ambiental, se habrán de generar altos niveles de producción de alimentos que habrán de cubrir la demanda del mercado nacional.
Nuestro País sin duda tiene enormes potencialidades para contribuir a la necesidad mundial de producir energías alternativas no contaminantes como los biocombustibles; es necesario impulsar políticas públicas y reformas a nuestro andamiaje jurídico nacional y de las Entidades Federativas que busquen fortalecer acciones para la producción de estos energéticos.
Alfonso R. Izquierdo Bustamante
Diputado Local, Presidente del Consejo Directivo Nacional de la
Fundaciòn Carlos A. Madrazo, A.C., y Secretario Adjunto a la
Presidencia del C.E.N. del P.RI.
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