Juan Guzmán G. / Quadratín
-Inminente desabasto de azúcar-
-Quitan prestaciones a burocrátas-
La producción de azúcar en México va en caída libre, sin freno que la detenga, debido a varios factores que van desde los climáticos hasta los políticos, pasando por los económicos mientras que los precios se incrementan debido a la importación del dulce que nos llega de países tan lejanos y más empobrecidos que el nuestro como la India u otros con mayor auge como Brasil.
Las proyecciones gubernamentales hechas detrás de cómodos escritorios por asesores sobradamente pagados para decir mentiras y hablar con optimismo, han quedado en el ridículo. Para la zafra 2008-2009 la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) esperaba una producción azucarera de 5 millones 402 mil 430 toneladas. Con problemas apenas si se alcanzaron 4 millones 962 mil 495 toneladas.
Las proyecciones para la zafra 2009-2010 son de 5 millones 807 mil 336 toneladas lo que muy difícilmente podrá lograrse debido a que varias hectáreas de la caña de azúcar quedaron afectadas por las resientes inundaciones, se recurre mucho a la siembra de temporal, no hay suficientes hectáreas con mecanismos de riego, hace falta tecnificar los ingenios y, por si fuera poco, para esto último no existe voluntad política.
Paradójicamente, la industria azucarera atraviesa por una coyuntura bastante favorable que la podría colocar a la vanguardia en los procesos productivos nacionales y como una de las principales generadoras de recursos y riqueza para quienes viven de ella. De invertirse en los ingenios y en el campo cañero, como aconseja la lógica y sugiera la razón, México no sólo sería autosuficiente en la producción del dulce sino que estaría en amplias posibilidades de abastecer el mayor mercado del mundo que es el estadunidense.
¿Qué hace falta?, que los dueños de los ingenios agrupados en la Cámara Nacional de las Industrias Azucarera y Alcoholera que lidera Juan Cortina Gallardo destinen los recursos suficientes para incrementar las áreas de riego, modernicen sus ingenios con tecnología de punta e incentiven a sus trabajadores con mejores salarios y cumplan con sus compromisos laborales para con ellos.
La industria azucarera da empleo directo a cerca de 4 millones de compatriotas e indirectamente ocupa a otros 11 millones. Tiene capacidad para cogenerar energía eléctrica y es capaz de producir etanol que mucho ayudaría a la elaboración de gasolinas menos costosas y poco contaminantes.
El secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria Azucarera y Similares de la República Mexicana, Adrián Sánchez Vargas ya ha puesto la advertencia en el aire para que la escuchen las autoridades responsables y los empresarios que se enriquecen de esta actividad: es necesario invertir en los ingenios, modernizarlos, hacerlos más productivos y capacitar a los obreros para alcanzar las metas productivas.
Según el dirigente, nuestro país tiene una capacidad instalada para alcanzar producciones de azúcar superiores a los 8 millones de toneladas por año.
La zafra 2009-2010 ya se inició y los augurios para lograr el record de 5 millones 807 mil toneladas surgidos de las voces bien remuneradas de la Sagarpa, están muy lejos de alcanzarse mientras sea ignorada la voz de quienes están en las áreas de cultivo y en las fábricas de producción.
Tiempo Extra
La política de austeridad impuesta por el gobierno federal que llevo a la fascista decisión de exterminar Luz y Fuerza sin importar dejar desempleados a 44 mil trabajadores, también ha repercutido en prestaciones bien ganadas de algunos sectores de la burocracia. Por ejemplo, bajo el argumento de necesidades monetarias en el gobierno, el bien pagado ex consejero del Instituto Federal Electoral y ahora secretario de Comunicaciones y Transportes, Juan Molinar Horcasitas decidió suspender los juegos deportivos de los 25 mil trabajadores que en la dependencia laboran. La noticia conmocionó a los empleados que cada año participan en esas justas deportivas que les servían como un incentivo para desarrollar su labor. ¿Qué más sigue? Se habla de una devaluación mientras que en el Distrito Federal el demente Jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard, que tiene sus pistas de hielo, el árbol de navidad más grande del mundo y luego coloca playas artificiales, ha decidido, junto con su mediocre director general del Metro, Francisco Bojorquez Hernández, elevar en 50 por ciento ese medio de transporte. Cuenta con el apoyo del dueño del Sindicato, Fernando Espino Arévalo, propietario también de un ”ranchito” de 35 mil metros cuadrados en el estado de Morelos. Los tres no usan el Metro.