Cambios en el gabinete económico: más de lo mismo

15:21:59 09-12-2009

Jorge Ruiz Saavedra / Quadratín

SECCIÓN: Analistas



Esta mañana, como se había previsto en las últimas semanas, el presidente Calderón anunció la postulación de Agustín Carstens Carstens como nuevo gobernador del Banco de México (Banxico), en sustitución de Guillermo Ortiz; el nombramiento de Ernesto Cordero para dirigir la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y el de Heriberto Félix Guerra, quien se desempeñaba como subsecretario de la Pequeña y Mediana Empresa en la Secretaría de Economía, en sustitución de Cordero como titular de la Secretaría de Desarrollo Social. La postulación de Carstens deberá ser ratificada por el Senado, cuya última sesión de este periodo se realizará el 15 de diciembre. Estos enroques vienen a confirmar varias cosas: una, que sigue vivo el rencor de Felipe Calderón contra Guillermo Ortíz. Esta historia viene desde 1998, cuando el entonces presidente Ernesto Zedillo envió al Congreso la iniciativa para convertir en deuda pública el Fobaproa, es decir los recursos que se aplicaron para el rescate de los bancos privados en 1995 – 1996. Con los votos del PRI no era posible pasar esa legislación por lo que se tuvieron que aliar con el PAN, cuyo presidente Felipe Calderón apoyó la iniciativa pero a cambio exigía la cabeza de Guillermo Ortíz, quien a la sazón ya era gobernador del Banco de México, pero quien había sido secretario de Hacienda en el momento de la crisis del 95. Al no concederle Zedillo la renuncia de Ortíz, Calderón se sintió traicionado y hoy tuvo la oportunidad de cobrar revancha. Dos, sea o no realidad la versión anterior, Calderón aprovechó la oportunidad para sacar a Carstens de su gabinete. Ya duran varios meses los rumores de desavenencias entre ambos personajes, quienes al parecer lo único que tienen en común es el haber sido abucheados públicamente: Carstens al lanzar la primera bola en un juego de la Liga Mexicana de beisbol y Calderón al inaugurar el nuevo estadio de los Santos de Torreón de futbol soccer. Se dice que el presidente Calderón no aceptó la renuncia que en varias ocasiones le presentó el secretario de Hacienda, molesto por las llamadas de atención de un presidente que cree saber de economía. Tres, que el círculo de economistas que controla la economía del país, sigue siendo coto exclusivo del ITAM. Guillermo Ortíz era uno de los últimos egresados de la UNAM en un puesto clave (sin que ello signifique, desde luego, que su visión económica difiera de la de sus compañeros del Banco de México y de Hacienda), pero tras su salida y con la llegada de Carstens y de Cordero (ambos egresados del ITAM) se fortalece la concepción neoliberal cuyo reducto nacional es el ITAM y a nivel internacional la universidad de Chicago, alma mater de Agustín Carstens. En suma, pocos cambios podremos esperar en materia de política económica. Más bien habrá que considerar que al mover a Cordero a la SHCP, Felipe Calderón busca darle un barniz financiero y roce internacional a uno de sus delfines para la sucesión presidencial de 2012, al tiempo que deja la SEDESOL en manos de un panista sinaloense, yerno de Maquío Clouthier, quien sin duda imprimirá una perspectiva todavía más partidista a los diversos programas sociales de esa dependencia, que ha sido hasta ahora la base para recolectar votos azules a nivel popular en toda la república.