El dinero y la sucesión en la CDHDF
Ahora que inicia de modo formal el proceso para elegir al ombudsman de la Ciudad de México sería bueno que en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal se detuvieran, aunque fuera un poco, en el tema de la transparencia y el dinero.
Muchos de los candidatos, inscritos para suceder a Emilio Álvarez Icaza, han sido financiados por organizaciones de Estados Unidos y una de ellas es bastante polémica.
La NED (National Endowment for Democracy) se creó para dejar de tener problemas con las actividades clandestinas de la CIA que en teoría tenían un fin más o menos explicable.
Era el tiempo de “la batalla de las ideas” para competir con la fuerza intelectual de los socialistas y comunistas en el mudo. Con esa estrategia fundaron inclusive periódicos y estaciones de radio en Europa, sobre todo.
En la propia página electrónica de esta organización hacen un recuento detallado de esta historia.
El propósito de la NED, en teoría, es impulsar la democracia y los derechos humanos en todo el mundo.
Por supuesto que esta lucha está sesgada y responde a intereses norteamericanos, y por supuesto nunca ligados a las agendas nacionales de los países en que pretenden influir.
Con el tiempo la NED decidió que una de las áreas de oportunidad en México era la lucha por los derechos humanos y por eso han financiado a múltiples organizaciones. Para nadie es un secreto las presiones que existen en el tema por parte del gobierno de EU y de grupos de interés.
Primitivo Rodríguez Oceguera, quien sabe de estos asuntos, ha insistido desde 1997, en que apareció un reportaje en el The New York Times sobre la NED y la CIA, que organizaciones como Alianza Cívica y la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos, aclaren y trasparenten su relación con la NED. Hasta ahora no lo han hecho.
El tema es interesante, porque estas organizaciones exigen al Estado mexicano una rendición de cuentas que no siempre practican.
Entre 1984 y 2008 la NED transfirió, al menos, a diversas Ongs, la cantidad de 7 millones 704 mil dólares.
Es mucho dinero y supongo que fue a cambio de algo. La verdad no creo en “donaciones altruistas” para civilizar y democratizar a México.
La NED tiene además una especie de sucursal que es el Movimiento Mundial por la Democracia (WMD, por sus siglas en inglés).
La representante mexicana en ese movimiento es Mariclaire Acosta, por cierto.
Por eso seguir la pista de los financiamientos extranjeros pude ser una buena tarea para los legisladores. Seguro se llevarán más de una sorpresa.