Los calambres de Bety Huipiles
Ningún priísta michoacano la recuerda con agrado, ni siquiera la consideran su “dirigente”. Desprecio bien ganado por su desinterés y menosprecio a lo que realiza el PRI en esta entidad y en cambio, eso sí, sabia concertadora de las derrotas que históricamente arrastra el partido desde que el (des)gobernador Víctor Manuel Tinoco Rubí negoció la entrega del poder a cambio de impunidad.
Aliada de la familia Cárdenas y amiga de Felipe Calderón Hinojosa desde hace años, Beatriz Paredes Rangel ha sabido entregar en charola de plata la surte del tricolor lo mismo al PRD que al PAN. La reciente elección es muestra fehaciente de lo que interesa a la tlaxcalteca lo que suceda al PRI en Michoacán.
Por eso es que llamó poderosamente la atención que después de un año y medio de ejercicio legislativo, se acordara que tiene diputados locales y los haya llamado de “urgencia” para realizar un sondeo de opinión y, primordialmente, reconocer que el modelo aplicado en Michoacán está desgastado y hay necesidad, ahora sí, de una reingeniería que pasa por el cambio en la dirigencia.
También en esa reunión, Bety Huipiles se soltó el pelo y por primera vez aceptó que el grupo hegemónico que mantiene al PRI en su poder deberá hacerse a un lado toda vez que han sido los “grandes” beneficiarios de las derrotas priístas.
Huelga decir que el sopor entre los diputados asistentes fue generalizado porque si bien la dirigente(?) hizo una radiografía exacta de lo que ha acontecido con el partido en tierras michoacanas, también lo es que nunca hizo un ejercicio de autocrítica y mucho menos aceptó que ella también ha sido beneficiaria de las derrotas que con lujo de facilidad le infringen al tricolor por estos lares.
Una vez hecha la disección la señora que compite con Rigoberto Menchú en los atuendos folclóricos siempre vistosos dejó al aire la gran incógnita: ¿quién o quiénes le dirán a los beneficiarios de las derrotas del PRI que se vayan y dejen los despojos del partido?
Esto es, no se atrevió siquiera a mencionar si ella sería quien llame a cuentas a los “secuestradores” del PRI michoacano para pedirles que dejen al partido y se refresque con una nueva dirigencia que aglutine, convoque, esté en condiciones de aprovechar la inercia de triunfos que el partido tiene en lo nacional pero que no alcanza a Michoacán.
La “preocupación” repentina que acusa Beatriz Paredes por lo que sucede al interior del PRI en Michoacán fue patentizada en esa reunión con sus diputados locales a quienes tiró línea sobre asuntos presupuestales y otros detalles que beneficien a los municipios gobernados por el tricolor, pero cuyos alcaldes dejaron a su suerte a los candidatos que fueron arrollados en la elección federal recientemente celebrada.
Así las cosas la dirigente(?) se muestra empeñosa -al menos así lo patentizó durante su oratoria en la multicitada reunión- en que se “compongan” las cosas para su partido en Michoacán, pero deja la tarea de la renovación y sacudida de los usufructuarios de las siglas priistas a terceros, fundamentalmente a quienes tienen ganas, quieren la candidatura a gobernador que el año entrante comenzará a perfilarse.
Dicho de otra forma, Bety Huipiles mostró la radiografía, dio el diagnóstico, mostró preocupación por la salud del paciente, pero dejó en manos de futuros galenos la intervención quirúrgica que requiere el PRI si es que quiere tener futuro en la entidad y dejar de ser el lunar vergonzante de derrotas que nada se parece al tricolor triunfador y optimista que pasea en todos los demás estados de la República.
Habremos de estar pendientes por conocer si hay alguien de los que creen poder ganar la gubernatura para el PRI, que quiera enfrentarse al grupo que mangonea los destinos de un partido que al menos en Michoacán no avizora buen futuro.
Y también constatar la reacción que tengan precisamente esos grandes beneficiarios de las derrotas negociadas que tiene y ha tenido el partido en Michoacán, incluyendo desde luego, al (des)gobernador Manuel Tinoco que vive en el basurero político de la historia reciente.
LOS ESCENARIOS QUE SE PERFILAN
Mientras que en las altas esferas priístas se quiere dar la sensación de que ahora sí habrá orden en Michoacán para ese partido, los escenarios para la sucesión se alientan desde ahora y por el lado del PRD, el senador Silvano Aureoles Conejo se da vuelo metiendo mano a los recursos multimillonarios que se manejan en la Secretaría de Desarrollo Rural (de la cual es el auténtico secretario de facto) y con ello está metido de lleno en su precampaña.
Con la venia del gobernador Leonel Godoy Rangel -al menos así lo aparenta- no hay foro donde no se presente y haga el aparecido en busca de reflectores y mantenerse vigente en los medios con el desagrado que eso provoca entre quienes se mantiene a la espera de la señala de arranque que les de el jefe político en turno, para no incurrir en indisciplinas o faltas de respeto a la investidura de quien mandata en la entidad.
Mientras tanto, como chivo desbocado, Aureoles Conejo aprovecha la oportunidad de adelantarse a sus adversarios y cree llegada la ocasión para ir en pos de la gubernatura, misma que por cierto no será de 3 años 8 meses como se contempla luego de la última reforma política, ya que pronto se corregirá para volver a los periodos constitucionales de 6 años.
En el bando panista, Marko Cortés sigue las mismas andadas que su compañero de senado y aparece en todos los eventos que le organizan sus correligionarios, aunque esto no sea bien visto por la clase panista de Morelia que simpatiza con Felipe Calderón Hinojosa.
El senador panista es un convencido que el Presidente de México, al perder la elección ante el priísta Enrique Peña Nieto, deberá “negociar” posiciones y entre ellas figura Michoacán.
Esto es que dada la proclividad que tienen en el tricolor por “vender” a Michoacán, se estará operando el acuerdo de conformar una alianza de facto entre PAN y PRI para cerrar el paso al PRD, del que se dice ya no dejarán que gobierne estas tierras y sea ahora un panista quien suceda a Leonel Godoy Rangel a quien las circunstancias políticas imperantes dejarán sin margen de negociación con las huestes perredistas.
Por eso es que los priístas que andan con la calentura de alcanzar la nominación deberán pensar dos veces si de verdad quieren entrar a una competencia para dar la pelea o se prestan al cochupo con tal de sacar rajada de la derrota electoral que se anuncia.
Vale…