Innovación Política/Ricardo Saldaña

16:28:13 15-09-2009

Ricardo Saldaña / Quadratín

SECCIÓN: Analistas



Enrique Peña Nieto, Gobernador del Estado de México tiene de que presumir. Y no sólo por los logros alcanzados en el Estado de México durante el último año de administración y que se encuentran plasmados en su reciente Informe de Gobierno, sino porque arriba al cuarto año de gobierno, en un inmejorable clima de aceptación ciudadana a su labor y a su imagen pública. En una encuesta realizada por el Grupo RB Asesores S.C. y publicada en un periódico local del vecino Estado de México, el 23 % de la población encuestada calificó de excelente su trabajo al frente de la administración estatal, es decir le pusieron 10; el 22 % le dio 9 y el 24 % lo calificó con 8; el 9 % lo calificó con 7 y sólo el 3 % que lo calificaron con seis, la calificación más baja que recibió el mandatario mexiquense, es decir, nadie lo reprobó según la encuesta. El resto del porcentaje correspondía al sector de no quiso contestar. Lo anterior podría no parecer mucho, pero en momentos actuales de profunda crisis económica, el que Peña Nieto goce de buena imagen y aceptación resulta toda una proeza. La metodología utilizada fue mediante encuestas telefónicas realizada del 17 al 30 de agosto del año en curso, entre personas mayores de edad en el Estado de México, estimando un grado de error de + del 5.27 %, con un nivel de confianza del 90 %. Otro dato revelador de la encuesta, arroja que el 55 % de los encuestados han visto mejoradas sus condiciones de vida, contra el 35 % que dijo no haber visto mejorada su situación, y el 20 % restante no quiso contestar. Asimismo, el 65 % de los encuestados, aseguran que es cierta la imagen de Peña Nieto que se difunde en los medios de comunicación, contra el 18 % que dijo que es falsa y el 16 % que no quiso contestar. Como se ve, la ciudadanía del Estado de México, el más importante de concentración humana y recursos asignados en el país, avalan el desempeño del actual Gobernador, quien se perfila como el más serio candidato del PRI a la Presidencia de la República; sin embargo, habrá que ver la difusión que se haga en los dos años restantes de su gobierno a nivel nacional para que esa imagen positiva se generalice. Por lo que hace a su gestión en el Estado de México, Peña Nieto inició su mandato asumiendo un gran número de compromisos firmados ante Notario Público y que a la fecha ha cumplido con 68 % de ellos y el 32 % están en proceso; es decir, ha realizado 416 y faltan 192. La nueva modalidad de avalar, mediante certificación de un Notario Público, los compromisos que asumió con la ciudadanía, transmitió certeza y seriedad a los mexiquenses quienes le dieron su apoyo incondicional, al grado de que esta acción fue copiada por diversos aspirantes a representantes populares de distintos partidos durante el pasado proceso electoral, tal y como se los recomendara la sociedad civil organizada. Esta nueva forma de hacer política, esta nueva forma de gestión pública, debe estar orientada a ser más eficaz y eficiente en la dotación de servicios; en el respeto a los derechos y libertades y garantías de las personas; en la optimización y transparencia de los recursos públicos y rendición de cuentas. Esta revolución de cómo hacer las cosas públicas en el Estado de México, de estar muy cerca de la gente, de atender sus necesidades mediante el compromiso serio y responsable, podrían ser la respuesta para despertar el interés ciudadano en la política y desterrar el descrédito en que han caído los servidores públicos, legisladores y partidos políticos. Pero no todo es color de rosa para el Estado de México, el combate a la delincuencia y la corrupción; la generación de empleos y el combate frontal a la pobreza, serán asignaturas pendientes en las que habrá de centrar sus acciones el gobierno de Peña Nieto en los próximos dos años, si quiere convertirse en el próximo inquilino de la residencia oficial de Los Pinos.