Marcaje Personal/Julián Andrade

14:20:05 04-09-2009

Julián Andrade Jardí / Quadratín

SECCIÓN: Analistas



El senado y el Ombudsman La elección del nuevo Ombudsman nacional se puede complicar y no sólo por la búsqueda del perfil ideal para relevar a José Luis Soberanes. La Comisión de Derechos Humanos del Senado es un fracaso. No pudo nombrar a los cuatro miembros del Consejo de la CNDH, y es muy difícil que pueda conducir las consultas que llevarán a la elección del nuevo presidente del organismo más importante de defensa de las garantías individuales en nuestro país. La historia es interesante. La senadora Rosario Ibarra tenía dos candidatas para el órgano consultivo de la CNDH en 2007. Una de ellas, Pilar Noriega, quien sin duda cuenta con atributos suficientes, no era del agrado de muchos de los senadores. Ibarra quiso imponerla y no se pudo. “Era ella o ninguna” les advirtió a sus colegas y, como era previsible, fue ninguna. Los senadores yo no volvieron a reunirse, la comisión senatorial se quedó en el limbo y rompió récord de improductividad. Este miércoles la senadora Ibarra, quien preside la comisión senatorial, publicó un desplegado en La Jornada donde deja claro que las consultas para elegir ombudsman pueden terminar en un desastre. El problema es de fondo. Ibarra no cree en la negociación, y el Senado es un lugar donde debe imperar la búsqueda de los acuerdos, los que se logran, por regla general, estableciendo compromisos por medio de negociaciones. Eso es la política. Otra cuestión que preocupa es la descalificación del trabajo de la CNDH. Todo el mundo, y no se diga un miembro del Senado, tiene el derecho de hacer la lectura que le plazca y convenga de la realidad, lo que no se puede es mentir. En uno de los apartados se señala que la CNDH “descubre gastritis donde hay homicidio”. La senadora se refiere a la lamentable muerte de Ernestina Asencio Rosario, una anciana indígena de la Zongolica que murió en condiciones de alta pobreza y que tenía un padecimiento crónico. Nunca murió de gastritis y mucho menos asesinada. Las pruebas de esto son públicas. También ve intereses oscuros detrás de la sucesión del ombudsman. Yo los veo más bien claros y muchos de ellos tienen que ver con las organizaciones no gubernamentales que se quedaron sin el dinero de la Iniciativa Mérida. Eran varios millones de dólares y para supervisar el trabajo de derechos humanos en nuestro país. Lo peor que le podría ocurrir a la CNDH es que se eligiera un presidente políticamente correcto, que trabajara para las gradas en lugar de concentrarse en el partido. Por eso es importante que en el Senado lleven a buen puerto una elección de la mayor de las importancias y más por lo que ocurre en el país a todas horas y todos los días.