De tín marín, de do pingüe, de cúcara mácara, títere fue…
Juego infantil de dominio público
Copándaro: “El as bajo la manga”
Marco Antonio Zárate Mancha
Como dijera don Félix María Samaniego en su fábula el “Parto de los Montes” o William Shakespeare: “mucho ruido y pocas nueces”. Y es que el asunto no es para menos, ya que las autoridades desde hace meses habían dicho que el mejor sitio para la refinería era el puerto de Lázaro Cárdenas (además, según se supo este miércoles 25, el sitio había sido preseleccionado por Pemex), pero que no, que mejor Contepec; pero que tampoco porque la monarca iba a salir perjudicada. Si de por sí ya le pelaron los montes donde hiberna, pese a la supuesta vigilancia en la zona de los santuarios. Y con la instalación de la refinería (de darse) terminarían con el lepidóptero y sus centenarias migraciones. ¡Ah!, pero no contábamos con la astucia de los funcionarios: había un sitio oculto, el as bajo la manga: “Copándaro”. Como se sabe, el nombre de este municipio se compone de las palabras “cupanda” y “ro”, que significan: lugar de aguacates. Su cabecera municipal se localiza a 21 kilómetros de Morelia y su altura sobre el nivel medio del mar es de 1840 m. Su superficie es de 173.52 km2 que representa el 0.21 por ciento de la superficie del estado. De acuerdo con las últimas cifras del segundo conteo de población de 2005 del INEGI, la población total del municipio es de 8,131 personas, de ésta, el 45% es masculina (3,670) y el 55% femenina (4,461). En la cabecera municipal se concentra el 35% de la población total (2,859 personas). La actividad económica preponderante es la agricultura, secundada por la ganadería. En el municipio domina la pradera, con matorrales diversos, pastizales y huizaches. Su fauna se conforma por ardillas, cacomixtles, coyotes, patos, garzas y peces como la carpa, la chegua, el charal y el pez blanco.
No dudo que este jueves los copandarenses se hayan levantado cariacontecidos con la terrible noticia de que su bucólico y tranquilo paisaje lacustre puede ser invadido por un ejército de 10 mil trabajadores que se emplearía para la construcción de la nueva refinería, si es que en una de esas y con suerte la decisión final de instalarla se define por este municipio tan cercano a Morelia y tan lejos del presupuesto. Los diarios del pasado miércoles 25 consignaban que su presidente municipal apenas y tenía alguna información sobre la posible instalación de la refinería.
• Conocimos el mismo miércoles, por boca de cuatro gobernadores, cinco posibles ubicaciones: Ceiba Playa en Campeche, Tula en Hidalgo, Lázaro Cárdenas y Copándaro en Michoacán y Altamira en Tamaulipas. Este jueves lo harán los gobernadores de los estados restantes. Al respecto, resulta poco claro saber qué es lo que pretenden el presidente de la República y los funcionarios de la Secretaría de Energía y Pemex con la pasarela de gobernadores. Sin lugar a dudas la decisión de realizar una inversión cercana a los 10 mil millones de dólares (unos 145 mil millones de devaluados pesos) ya está tomada y deben de haberse explorado diversos sitios que ofrecen la mejor infraestructura, mano de obra calificada y especializada, cercanía a las áreas de extracción y de consumo. Paralelo a ello deben de haberse realizado estudios complementarios de geotecnia, de riesgos sismológicos, explorado el impacto ambiental, sólo por citar algunos. Asimismo, habrán empleado para tal propósito sofisticados modelos de costeo para determinar la óptima localización, pues aunque no nos guste, Pemex debe manejarse con criterios empresariales y en tal caso, la minimización de los costos y la maximización de las utilidades o beneficios deben de ser los criterios con los que se tome la decisión. Además hay una gran cantidad de factores que resulta indispensable analizar, pues por las propias comparecencias supimos que dependiendo del tipo de crudo que se vaya a refinar hay diversas maneras (y costos) de transportarlo en función de su densidad y otras especificaciones que los técnicos deben conocer (como los asfaltenos). En fin, lo anterior, únicamente con la finalidad de orientar al lector sobre la complejidad de los elementos determinantes de la mejor ubicación de la nueva refinería. En resumidas cuentas los criterios torales para tomar la decisión son eminentemente técnicos y financieros. Lo económico y social vendrá por añadidura, pues una inversión de tal magnitud impacta no sólo en el ámbito estatal sino nacional e internacional, y por tanto, la evaluación social implicaría todo el país y uno de tantos factores sería el ahorro de divisas por la sustitución de importaciones de gasolinas.
Una de las preguntas que Gilberto García Vázquez, asesor de la Dirección General de Petróleos Mexicanos sobre Desarrollo Sustentable, hizo al gobernador michoacano fue sobre cuáles serían los planes del gobierno del estado para apoyar a Pemex en el desarrollo sustentable de las comunidades donde estarían operando, cuántos y cuáles serían los recursos que su gobierno estaría dispuesto a destinar para el efecto. La respuesta la dio la secretaria de Urbanismo y Medio Ambiente, Catalina Rosas Monge, quien señaló que la región de Copándaro cuenta con un plan integral de recuperación ambiental, ya que tiene planes regionales de desarrollo, que contemplan los respectivos recursos económicos. Sobre el particular, valdría la pena conocer el monto de tales presupuestos y la finalidad específica de ellos, pues sólo por mencionar un posible grupo de damnificados serían entre 600 ó 700 pescadores y sus familias que tendrán que mudar de actividad económica, pues se tiene bien documentado que Pemex no es una empresa que se caracterice por ser muy cuidadosa del medio ambiente, y aunque así lo fuera, los riesgos de derrames son altos y la cercanía de la refinería al lago de Cuitzeo acabaría con la forma de vida actual de muchas comunidades ribereñas. Cómo se armonizará, si es que ello posible, la instalación de la nueva refinería con la ciudad de Cuitzeo que está dentro de los pueblos mágicos de México y por tal designación recibe recursos federales. En fin, quedan un sinnúmero de preguntas en el aire por ese “as bajo la manga” que ya ha trastocado la tranquilidad copandarense. Aunque quizá no habría que preocuparse tanto, pues coincidimos plenamente con el senador Silvano Aureoles Conejo: “La decisión ya está tomada y no será Michoacán”. Nos gustaría equivocarnos por el bien del estado, pero todo apunta a que nos quedaremos nuevamente como el gallo enano que trataba y trataba, pero nunca llegaba.