Subasta Polítca/Rodolfo Hernández

10:41:12 12-03-2009

Rodolfo Hernández Velázquez / Quadratín

SECCIÓN: Analistas



MEGAINSULTO LA VIGA EN EL OJO PROPIO Fernando Gómez Mont, secretario de Gobernación, contestó inmediatamente a Dennis Blair, director nacional de inteligencia del gobierno de Estados Unidos, desmintiendo lo dicho por éste en días pasados en el sentido de que en el país hay varias zonas en las que el Estado mexicano ha perdido gobernabilidad. La respuesta fue enérgica y sin lugar a puntos medios. Estados Unidos ha cuestionado la gobernabilidad del país en muchas ocasiones, no solo de ahora. Es una forma de evadir la responsabilidad que tienen en casa. Su combate al consumo de drogas, mismo que es la raíz real del problema de narcotráfico que existe en México, Latinoamérica y algunas zonas europeas y africanas, es prácticamente inútil. La tan repetida frase de “si no existiera consumo, no existiría el negocio de la droga” es cierta. Pero Estados Unidos, como mater nación de la región, prefiere evadir sus culpas y dedicarse a señalar sólo los errores ajenos. No solamente el secretario Gómez Mont, sino ahora el propio Presidente Calderón ha comenzado a poner el dedo en la llaga acerca de la actuación del gobierno estadounidense sobre el tema del combate al consumo. La postura, dura como todas aquellas que salen de Los Pinos, de ahora en adelante será la de no callar nada. Por cada alerta de Estados Unidos a sus ciudadanos sobre los peligros que encierra el venir a México, habrá una contestación. Ya se dio cuando se señaló que Estados Unidos propicia por omisión el tráfico de armas hacia México, arsenales que proveen a la delincuencia organizada. Sin embargo y regresando al tema de las declaraciones de Blair, hay un juego macabro en la respuesta del secretario de Gobernación. Es cierto que la rectoría global del país no está en riesgo, pero Blair no mentía cuando señalaba que hay zonas en el territorio nacional que están regidas por las leyes del crimen organizado. Hay importantes esfuerzos recientes por abatir esta situación, es indiscutible que se avanza pero hay que reconocer que Gómez Mont no dice del todo la verdad. Ojalá los esfuerzos continúen con la consistencia con la que se han conducido hasta ahora para lograr un control absoluto del país. De alguna forma la influencia de la delincuencia en algunas zonas se acota si consideramos a estas regiones como pequeños lunares que están inmersos en demarcaciones bajo el control del Estado mexicano. Pero el ideal está todavía lejos de alcanzarse. Aplaudo la decisión de Los Pinos de ir de frente en esta nueva guerra, ahora de declaraciones. México tiene que hacer su tarea de combatir a quien trafica pero también el vecino país tiene que recomponer a quien consume. Sin embargo, nacionalmente la tarea se ha complicado de manera sensible. La delincuencia organizada no solamente trafica drogas sino también armas, piratería, personas y ha incursionado en un sinfín de nuevas actividades ilícitas, incluido el envenenamiento de nuestros jóvenes y niños, lo que está creando un interesante y atractivo mercado interno para la droga. Secuestra y extorsiona con total impunidad incluso en Michoacán. Es un secreto a voces que no sale a la luz en forma de grito porque quienes sufren de estos abusos saben que ponen en peligro su vida y la de sus familias. Esa, hay que reconocerlo, es una forma de pérdida de gobernabilidad de las autoridades formales de este país. Entiendo la postura de Fernando Gómez Mont de negar esta situación, pero no la comparto. Las verdades a medias no conducen a nada. En todo caso, que evada esa parte de la respuesta, pero ya también es tiempo de que nos rebelemos a la manipulación de la información, tal y como el gobierno se ha rebelado ante las declaraciones de funcionarios estadounidenses. De remate El PAN estatal, a través de su dirigencia y de los propios diputados, ha confirmado que no quitará el dedo del renglón en el caso de García Conejo. El asunto tiene fondo, ya que se trata de evitar que en el futuro existan casos de abusos a los acuerdos tomados en el seno del propio Congreso. El fondo legal real tiene que ver con la forma en la que García Conejo se negó a abrir el micrófono a las interpelaciones de la oposición. Sobre los elogios al Ejecutivo no puede hacerse nada, pero los errores tienen un precio, que por lo pronto García Conejo no está dispuesto a pagar ni siquiera por vergüenza. Comentarios: rohevel@gmail.com