Cine Mexicano
Recuerdo que hace algunos años se hablaba del Nuevo Cine Mexicano. Eran producciones con historias reales, del México diario, con historias comunes, por muy descabelladas, que sucedían en cualquier parte de este gran país.
Películas como Sólo con tu Pareja o Como Agua para Chocolate causaron sensación por mostrar la vida real, como se vive en México.
Después surgieron otro tipo de películas que, aunque siguieron con la misma intención de plasmar el México auténtico, resaltaban fotografías pintorescas de un país con el que convivimos a diario. Así pudimos observar a un grupo de matachines bailando en Sexo, Pudor y Lágrimas o a una familia de pescadores en Y Tu Mamá También.
Películas como Amores Perros, Todo el Poder o La Ley de Herodes quisieron mostrar a nuestro país a través de sus problemas, ya fuera de una manera romántica, cómica o parodiada.
A partir de ahí, la producción nacional ha dejado mucho que desear. Las historias caen en lo aburrido o absurdo, los actores son talentos de telenovela que no tienen más que ofrecer que salir bien a cuadro, visualmente abusan de las fotografías tipo postal, resaltando objetos tipo mexicancuriousy las historias no proponen.
Yo soy una de las principales defensoras y promotoras del cine nacional. Se que si la gente no va a ver las películas, va a haber menos subsidios y cada vez será más difícil la producción, después de todo, el cine es un arte que a la gente le parece entretenido y eso una muy buena opción para que la gente se acerque a la cultura.
No voy muy seguido al cine, pero cuando sé que hay una película mexicana en cartelera, trato de ir siempre.
La semana pasada fui a ver Rudo y Cursi. Siendo sincera, no esperaba mucho y, efectivamente, la película no ofrece mucho. Considero que se ha sobrevalorado a Gael García y a Diego Luna. No niego que son una referencia en el cine nacional ni que con su fama y sus festivales, como Ambulante, han creado una plataforma para los cineastas nacionales, que antes no existía. Sin embargo, tampoco me parece que sean extraordinarios.
Hasta la semana pasada pensaba que quizá después de haber visto Y Tu Mamá También, ya había visto todo lo que pueden ofrecer como pareja actoral, reforzada por Cuarón, cinematográficamente hablando. Ahora estoy segura. Las actuaciones son las mismas, el estilo es el mismo y la dinámica es la misma. Creo que, de Rudo y Cursi, me quedo con la canción… de todos modos, ¡sigamos apoyando el cine nacional!
Quiero que me quieras,
Quiero que me adores,
Quiero que me sientas,
Me urge que me ames.
Yo mis botas lustrare
Y mi sombrero me pondré,
Tempranito llegare,
Si me dices que me amas.