MORELIA, Mich., 7 de enero de 2009.- Este miércoles reiniciaron las clases y con ello la primer trifulca del año entre docentes de diversos cuadros sindicales y padres de familia quienes intentaron impedir el acceso a tres profesoras de la escuela Primaria 20 de Noviembre ubicada en la tenencia de Santa María de Guido por supuesto maltrato a los estudiantes.
Fue en el horario del turno vespertino cuando integrantes de la Mesa Directiva del plantel encabezados por Bulmaro Linares Rangel, se apostaron en la puerta de acceso principal de la institución para bloquear el acceso de las profesoras Olga Guía Carreón, Matilde Piñón Centeno y Salud Medina Ángeles que imparten segundo y quinto grados respectivamente por supuesta violencia hacia los alumnos por lo que exigieron su salida.
En este tenor padres de familia y alumnos externaron sus quejas y testimonios sobre las acciones violentas de las profesoras a quienes acusaron de golpear a los niños físicamente, jalarlos del cabello, amenazarlos con reprobarlos o bajarles la calificación así como de obligarlos a comprar dulces que las propias maestras venden a cambio de que los alumnos acrediten el año escolar.
Fue a la hora de entrada del turno vespertino cuando los padres de familia montaron una valla y cerraron durante alguno minutos la puerta principal para impedir la entrada de las profesoras, sin embargo, éstas se defendieron de las acusaciones tras señalar que se trata de conflictos de grupos magisteriales antagónicos y de un manipuleo por parte del gremio democrático hacia los padres de familia y alumnos para afectar a personal que no converge con su filiación sindical.
En tanto, dos de las profesoras, Olga y Matilde a quienes se les cerró el paso, entre gritos y acusaciones encararon a la parte contraria y lograron ingresar al plantel desmintiendo en todo momento las acusaciones y culpando al gremio magisterial democrático de orquestar diferencias entre mentores y padres de familia.
De igual forma cuestionaron públicamente a otro grupo de padres de familia y a los alumnos a quienes les imparten clase para declarar ante los medios de comunicación ahí presentantes que no son maestras golpeadoras.
Ante tal panorama y luego del encontronazo verbal entre padres acusadores y testimonio de los propios alumnos que visiblemente se mostraron afectados y con temor; las profesoras señaladas aseguraron que interpondrían denuncia penal ante la instancia respectiva en virtud de que se les negó el acceso a su lugar de trabajo.
De igual forma las profesores mencionadas evidenciaron expedientes en donde dan a conocer el antecedente del conflicto magisterial interno que generó violencia en contra de un profesor y la salida de personal de apoyo, además de afirmar que el grupo acusador opera ante un supuesto supervisor que sólo tienen el aval del dirigente estatal de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y no de la dirección de Primarias ante la Secretaría de Educación en el Estado (SEE).
Tras la trifulca en la dependencia educativa, finalmente la Asociación de Padres de familia se retiró del lugar con las quejas en mano, en tanto que las profesoras reanudaron clases en cada una de sus aulas.