Comerciales
¿Se han dado cuenta que últimamente llaman más la atención los comerciales que los programas de televisión?
Esta columna la dedicaré los anuncios comerciales por televisión. Especialmente a esos que está difundiendo Televisa, con motivo de la crisis económica y de las fiestas navideñas.
Mi crítica se puede resumir en la siguiente expresión: ¡Qué horror!
Puedo entender las buenas intenciones de los ejecutivos, me imagino que pensaron que era mejor hacer algo para que la gente no se alarmara ante la crisis y con todas las noticias fatalistas que ellos mismos estaban transmitiendo. Lo que no entiendo es cómo pudieron pensar que Galilea Montijo o Gloria Trevi podían ser ejemplo o imagen de tranquilidad y estabilidad. Yo no se si sean talentosas o no, tengo mi opinión al respecto pero ese no es el tema de esta columna. Lo que es innegable es que ninguna de las dos goza de una imagen basada en la credibilidad y el respeto.
Insisto con lo mismo que comenté en la columna anterior. Hubiera sido mejor que dedicaran tiempo aire a transmitir algún programa especial y educativo, en el que personas expertas en la materia hablaran de lo que es la crisis y qué consecuencias puede traer a la gente normal, que diariamente trabaja para mantener a su familia. Si a como diera lugar querían hacer un anuncio, cuando menos hubieran utilizado a personas con credibilidad en el tema, hasta hubieran podido vincular dichos anuncios con algún programa de corte informativo. ¡Qué malo que el hubiera no existe! Mientras tanto, ya fuimos víctimas de tan terribles spots.
No conformes con transmitir los relacionados con la crisis, ahora nos invaden la pantalla con los mensajes navideños, que siguen la misma línea que los otros: quieren dar una imagen refinada y culta, pero solo dan como resultado mensajes confusos que al final no dejan nada.
¿Cuándo empezarán los medios a cumplir su función de educar? ¿Será que nunca lo hagan?