• Sueños de Guillermo Ortiz en Suiza
• Prevén 30 mil muertos en el sexenio
• Aumentarán con la lucha antinarco
Hoy debiera hablarse aquí de economía.
Declarar a México, con la visión del gobierno de Felipe Calderón, libre de toda mala influencia por el desplome del sistema financiero de Estados Unidos.
Despreciar realidades y pronósticos advesos: la caída del precio del crudo, el desplome de las remesas, la previsible disminución de las importaciones y mil consecuencias más.
O pese a ese optimismo oficial, adelantar los preparativos del gobernador del Banco de México (Banxico), Guillermo Ortiz Martínez, para irse del país.
¿Cuándo?
¿En estos momentos de turbulencias?
No, más adelante.
Le gusta Suiza –a quién no- y consulta a sus amistades cómo es la vida allá.
En especial busca pormenores de Basilea, una de las mejores ciudades para estar tranquilo permanentemente.
Y en su caso, con cargo e ingreso: además de su doble generosa jubilación como burócrata y financiero, aspira a presidir a los gobernadores de bancos centrales.
En ese escenario trabaja Guillermo Ortiz Martínez, sin duda el hombre público más realista sobre el futuro de la economía mexicana.
Quien hace tres meses viticinó estancamiento hasta por lo menos mediados de 2010.
Eso era entonces, cuando sólo había recesión y avisos sobre los problemas de Wall Street.
Hoy el futuro es de horror.
AQUELLA REUNION EN LOS PINOS
En lugar de la mala economía, se abordan temas peores.
Semanas atrás, un domingo por la tarde, acudieron a Los Pinos altos responsables de la seguridad pública.
Segundos del procurador Eduardo Medina Mora y de los secretarios Juan Camilo Mouriño y Genaro García Luna.
Reunión de rutina, de balance semanal.
Por supuesto se dijeron cosas agradables, como el publicitado recuento de aprehensiones, extradiciones y decomisos de droga y dinero.
Actitud nada extraña, pues tanto el presidente Calderón como el procurador Medina Mora califican el éxito de la autoridad sobre la delincuencia por el número de muertos, sin importar el bando al cual sirven.
Pues así surgió la nota.
Y LOS CALCULOS QUEDAN CHICOS
Ellos tendrán sus razones, pero desde mediados de año los funcionarios calderonistas calculan cuántos muertos habrá en el sexenio de Felipe Calderón.
Entre 25 mil y 30 mil.
Para julio iban poco más de cinco mil pero la violencia sería mayor conforme se profundice la lucha, dijeron.
Es decir, el número irá al alza.
Dicho de otra manera, si en 19 meses hubo cinco mil, en el segundo semestre de 2008 habría otros dos mil 500.
En el período 2009-2012 sumarían entre 23 y 25 mil.
Así les dio la suma sexenal: de 25 a 30 mil.
Más que en Irak en seis años de guerra.
Bueno, pues el gobierno calderonista debe apurarse porque según sus pronósticos cada vez hay más muertos diarios y, si se mantiene la estadística, la estimación les quedará chica.
Como sus estimaciones sobre los efectos del desplome económico estadunidense.